MOSAICO, 28–V–09


Martínez Campos, 28/V/09
GUIA

MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 28 de Mayo.- MI EXPERIENCIA DE “cuetes” no digo que sea muy grande, pero tampoco pequeña y, si me autoimpusiera una calificación, no digo que diez, pero sí de 6 a 8 sería razonable record. En mi descargo, cabría decir que en este oficio tan penoso (y tan gratificante), lo menos que necesita uno a veces, es una relación amistosa con las botellas, alguna adicción tabaquista (cuando no se veía tan mal por no haberse comprobado del todo sus efectos nocivos en la salud) o de plano las agradables compañías. Y en todo esto habría pocos con la fuerza y el tino par lanzar las primeras piedras. Pero lo que comento no es cuestión de cuetes, sino de cohetes, por aquello del dicho aquel de que hay tiempo de lanzar cohetes y tiempo de recoger las varas. De todas maneras, queda forzado un poco el refrán aplicado a estos tiempos, con mayor razón de que mi experiencia de cohetes, es bastante escasa. Sólo recuerdo cuando un travieso provocó se le arrancara un dedo a un pobre paisano al decirle que encendiera un cohetón sin mecha. Por eso, salvo cuando escuchaba al unísono el tronido de cohetes, y el entonar de la canción Guadalajara con aquellas magníficas bandas de música de la sierra, lo de recoger las varas me parece muy forzado. Mejor podría mencionar aquel versito del Eclesiastés (3.5) de que hay tiempo para lanzar piedras y tiempo para recogerlas ; tiempo para los abrazos y tiempo para abstenerse de ellos. Lo primero ha de tener su aplicación permanente y lo segundo, eso de los abrazos, supongo que su aplicación puede ser temporal, en tiempos intensivos de las influenzas. Creo que mejor me quedo, en eso de los refranes, con ese que dice, en referencia a una situación actual peliaguda, que son polvos de aquellos lodos. CAMBIO PUES DE frecuencia para decir que lo sucedido en nuestros tiempos, no son más que polvos de aquellos lodos. Hace rato vi en la tele a doña Beatriz Paredes, a quien de paso deseo sea candidata el 2012, a ver si es la primera mujer presidenta. El reportero le preguntaba y ella contestaba, desde luego llevando muchísima agua a su molino partidario. Fue mucho lo que heredó el PRI, desde luego, y el reportero le hizo ver, suavemente, que también heredó muchos “defectitos”. Lo aceptó ella, aseguró que se corregirán y no se dijo más. Defectotes y verdaderas calamidades, podría decirse. Porque aparte de crear instituciones de valor permanente, fomentar en sus buenos tiempos el amor a la tierra, no faltaron las “comaladas de millonarios” que decía don Emilio Portes Gil. Y parece que unas 300 familias, autollamadas revolucionarias, se llevaron la parte del león, en herencia para sus descendientes, de generación en generación. Y una corrupción a toda prueba, en la vida pública, que habría de preguntársele a Durazo y todo su círculo de entonces, y después, y etcétera, etcétera. Y los cacicazgos feroces, también por estos terruños, cuyos testimonios no están en los libros, ni en los periódicos, pero sí en las vidas de algunos que los recuerdan. EL PRD, AMALGAMA de la tradición priista, en parte fenecida y de la tradición socialista, en parte fenecida. Forjador de esperanzas en su infancia pero en su adolescencia mal ejemplo de inquinas y rencores familiares que lo hicieron perder en parte su atractivo para quienes pretendían algo nuevo. Pero también cuna de muchos apóstoles del bien común , de muchos soñadores con los pies en la tierra y en la Tierra, al que se sumaron genuinos luchadores sociales hostigados por los poderes y luego suplantados por muchos izquierdistas perfumados. Aún así, el deseo de que sea candidata el 2012 doña Amalia García, a ver si llega la primera mujer presidenta. Claro, le falta, a la gobernadora, sortear el actual temporal que le cayó por los efectos de los cambios climáticos políticos. EL PAN, HEREDERO noble de apóstoles de la democracia, luchadores cívicos que lloraban con el alma cuando era imposible arrebatarle unos votos al poder dominante. Maestros de lo formal democrático y de la lucha cívica civilizada, pregoneros sin avergonzarse de los postulados de la doctrina socialcristiana. Pero demasiado aliados con la empresa, como si la empresa en sí fuera el summum de la perfección en las relaciones laborales, aun cuando dentro de ella hoy y siempre, haya mujeres y hombres que aman, y lo demuestran, al ser humano y no adoran incondicionalmente al príncipe ($) de este mundo. ESAS Y OTRAS muchas herencias recibimos y todo lo que se diga y haga desde el poder o desde la sociedad tiene tintes electorales, porque es la expresión política de la sociedad viva, la que sufre convulsiones en su agitarse por encontrar nuevas rutas, nuevas veredas, en su camino hacia la permanente búsqueda de sí misma. Y en eso hay tropiezos, prevaricaciones, traiciones a sus encargos de los hombres públicos. Pero las demandas de coherencia y rectitud a los hombres públicos, son exigencia de la sociedad que en algún momento, no sabe con precisión cuándo, perdió su rumbo. Pero ni la sociedad en su conjunto, ni la clase política, ni sector alguno por sí solo, es culpable de todo lo que pasa. Mientras no se nos demuestre lo contrario, todos somos inocentes, porque caminamos medio ciegos hacia un México nuevo y hacia un mundo realmente nuevo. Suena esto a retórica, y es cierto, pero una retórica nacida de una sociedad doliente, y muy dolorida estos días, sobre todo en Michoacán. Un recuerdo para Eliseo Barrón Hernández, periodista victimado en Torreón.

La voz del pueblo hecha tablero


En los portales de la presidencia de La Piedad, las autoridades promocionan sus obras y sus actos. Los ci udadanos aprovechan el viaje y hacen lo suyo

En los portales de la presidencia de La Piedad, las autoridades promocionan sus obras y sus actos. Los ci udadanos aprovechan el viaje y hacen lo suyo

Pues sí, las Peligrosas Banquetas de las calles de La Piedad


Todo mundo lo ve, pero no todo mundo lo dice

Todo mundo lo ve, pero no todo mundo lo dice

Ciudadano consciente, en eso de las banquetas disparejas y en tobogán


La falta de reglamentación, hace que estén al servicio del automóvil, antes que del paseante

La falta de reglamentación, hace que estén al servicio del automóvil, antes que del paseante

MOSAICO, 21–V–09


Martínez Campos, 21/V/09
GUIA

MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 21 de Mayo.- NO HAY NADA más deprimente, en algunos ánimos, que un día nublado: incita la melancolía, la nostalgia, la inclinación de hundirse en lo más profundo del sí mismo para nunca más volver. No hay nada más esperanzador, en algunos ánimos, que un día nublado: estimula los resortes de la Esperanza porque insinúa, de paso, las nostalgias de la verdadera vida, la que se asocia con la lluvia, con el agua, con el cultivo y, por lo tanto, con el grano, el cereal, lo verde qué comer. La inclinación pues, de hundirse hasta el fondo con bichos y yerbas, sentirse parte de ellos y luego regresar para recuperar la alegría de vivir rústica, natural, por humana. NO ESTOY TAN seguro de que pueda ser, lo que escribo, de interés periodístico para mi posible lector. Pero estoy seguro de que hoy amaneció aquí nublado, van días lloviznantes y eso puede dar a entender que las lluvias se adelantaron, lo que podría ser noticia. Antes, la devoción de nuestras comunidades ponía el propio límite para que empezara el temporal: El Día de San Isidro Labrador (“quita el agua y pon el sol”), 15 de mayo, tras la bendición de las semillas, el sembrado en seco del maíz y… esperar la lluvia, que generosa llegaba los primeros de junio. Salvo las excepciones que no faltan porque también nos tocaban algunas temporadas de sequías, y duras, porque las ojodeaguas (los manantiales) quedaban secos, y para algunos niños, no cabe duda, no representaba gran problema posponer el baño dos, tres meses después. PERO LOS NUBLADOS, semanas después de San Isidro, traían una bendición: el florecer de la tierra en hongos comestibles y era un gusto pasar por los llanitos a recogerlos, o degustar suculentas cenas (una tragazón, en lenguaje menos culto) para dar cuenta de los que el generoso padre llevaba, hasta en su capote de palma doblado. No sé si ya no hay hongos, pero por lo menos desaparecieron de mi experiencia, lo mismo que el gigante madroño de piel tersa como para acariciarla, el pochote de piel tosca pero de fruta bella aun cuando no comestible. El zorrillo tan bello pero tan agresivo, aunque, de ser franco, de vez en cuando se anuncia por aquí con su arma olorosa favorita; el armadillo tan chistoso enconchado en su defensa y con su trompita husmeante; el cardenal rojo, o azul, el zapaturrín, la catanita, el sito, el tordo, la golondrina, la saltapader (pared). Desaparecieron de mi experiencia, aunque, viéndolo bien, no es imposible su desaparición por la necesidad de comer, la desorganización comunal o la falta de previsión. CAMBIO DE FRECUENCIA para decir que los arreglos en la plaza piedadense posiblemente ya no tarden tanto. Se los agarró la lluvia, por lo que veo. Ojalá las aguas tempestuosas no causen daños, este año, en zonas bajas. Todo apunta a que el recién construido drenaje solucionará por lo menos en parte los problemas y sólo quedará pendiente, si acaso, retirar la basura en el arroyo Cinco de Oros para evitar que en su enojo vaya a dar, como el año pasado, sobre las partes bajas de la ciudad en amplia zona del centro. CAMBIO DE FRECUENCIA para decir que realmente, por si alguien no lo ve, vivimos tiempos nublados en México. De un gran escritor nuestro (creo que Octavio Paz ¡y si me equivoco, rectifico la semana próxima!), una serie de consideraciones sobre nuestro país, se tituló Tiempo Nublado, hace años, desde luego. Ni duda que un título de esos podría ahora cambiarse por el de “tiempo tempestuoso”. Y no es para menos: La gran crisis económica, la influenza que sigue aun cuando oculta, pero dejó desastres en turismo y servicios, el desquiciamiento de la violencia, la falta de entendimiento entre los políticos. En contrapartida, un México que sin embargo se mueve, pero no percibimos su movimiento porque nosotros mismos estamos en la cresta de la ola tempestuosa (supongo que así son las olas, tempestuosas y como buenos “surfistas”, la libraremos). CAMBIO DE FRECUENCIA para hacer referencia a lo que le escuché a un sabio biblista: toda historia universal, es un juicio universal. Metí mi cuchara para decir que entonces nosotros, los del Siglo XX (ahora sería Siglo XXI y tercer milenio), estamos juzgando a la edad media. Pero un padre (sacerdote) terció para decir que a nosotros también nos juzgarán los que vienen. Por allí ha de ir la cosa, porque el sabio biblista me dedicó un libro sobre traducciones de literatura de Qumram, donde fue investigador, allá en el Mero Mar Muerto. La dedicatoria dice: “Estas gentes (los de Qumrán) peregrinos en el desierto, nos llevaban sin saberlo dentro de sí; nosotros llevamos a los de mañana. Manuel Jiménez 1977”. Podría uno decir que nosotros estamos obligados a preparar un mundo mejor a los que vienen. Pero en la era planetaria, hay qué cambiar hasta el modito de andar. Más bien, quiero decir, hasta el modo de pensar. Porque el pensar viejo, tan clásico, ya no es funcional en los tiempos tempestuosos que vivimos. Y hay pensadores que lo proponen, y muy en serio, como Edgar Morin: “Los siete saberes necesarios para la Educación del futuro” y en eso está patrocinado por la ONU, a través de su agencia la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura, por sus siglas en inglés).

Pancho 1. Padre Francisco Martínez Gracián (Pancho), en diversas facetas de su actividad


Desde su parroquia en Nahuatzen, el polifacético sacerdote, desde hace décadas, irradia como promotor de los indígenas en la Meseta Purépecha

Desde su parroquia en Nahuatzen, el polifacético sacerdote, desde hace décadas, irradia como promotor de los indígenas en la Meseta Purépecha

Pancho 2


Pancho 2