MOSAICO, 25–II–010


Martínez Campos, 25/II/010
GUIA


MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 25 de Febrero.- DESPUÉS DE QUE yo afirme lo siguiente, mi posible lector probablemente me regale, en su mente, un condescendiente aplauso por mi descubrimiento. El cual es el siguiente: creo que las gallinas, desde que existen, cacarean luego de poner el huevo. Lo que sí recuerdo, como un hecho comprobado, aquel gustillo, aquella satisfacción de ver, y oír cacarear a la gallina luego de salir del gallinero, celebrando su triunfo.

Lo que tal vez no pensaba la gallina, era que unos minutos más la intrusa mano se metería al gallinero rústico para sacar el huevo, y si había más mejor, para llevarlo (luego de la encomienda respectiva, más bien orden a la niña y al niño) a la tienda para mercadear con él ya fuera los dos o tres centavos de manteca, alguna verdurita para la comida, o de plano alguna golosina para la intrusa mano infantil en el gallinero (y que levante el dedo el niño campesino de entonces, que no lo hubiera hecho).

Eran los tiempos del trueque, fuesen huevos o granos, porque todavía no se capitalizaban nuestros pueblitos (capitalizar, de capitalismo) ni mucho menos llegaban en abundancia las remesas de dólares, lo que desde luego es bueno, que ahora parecen escasear, lo que desde luego no es tan bueno.

CAMBIO DE FRECUENCIA para decir que, en la vida pública, eso del cacarear depende. Si es tiempo de elecciones, no va uno a esperar del político que se desprenda tan desinteresadamente de bienes que por lo demás no son suyos, para anunciar a golpe de tamborazos publicitarios, lo que hizo, hace o hasta lo que falta por hacer y posiblemente ni haga. Es la publicitación política y depende del ciudadano si le cree o no, en todos los niveles de la competencia partidaria, desde luego. Pero hay cacareos desinteresados, aun cuando lleven sus matices de algo tan humano como la afirmación propia, que no sólo deben ser minimizados, sino fomentados.

CAMBIO DE FRECUENCIA para precisar lo anterior y decir que, esta semana la generosidad de los piedadenses se hizo realidad una vez más, mediante el envío de nueve toneladas de víveres y otros productos recabados en las instalaciones del DIF municipal, además de aportaciones de empleados municipales, a damnificados por el temporal en el Oriente michoacano, Angangueo, Tuxpan, Ocampo, Tiquicheo y Tuzantla. Allí serán entregados los suministros piedadenses en los centros de acopio, coordinados por el DIF estatal. El alcalde Ricardo Guzmán Romero dio el banderazo de salida al camión transportador y el director del DIF local Gerardo Origel, mencionó que continuará la recepción de suministros para los damnificados.Las actividades de acopio continuarán de diversa manera, como una función de lucha libre y box anunciada para el día 26 de este mes, en la unidad deportiva local y la entrada será un kilo de ayuda por cada asistente. HAY DE CACAREOS a cacareos, como digo, y cuando son institucionales y compromisos obligados con la comunidad, más vale cacarearlos, para que sirvan de motivación a la comunidad, y no sólo a la beneficiada. En Penjamillo, la autoridad municipal informó que 125 familias de la comunidad de La Poma, recibieron recursos del DIF, gestionados por la presidenta local del mismo, señora Hortencia Hernández de Piceno. Se trata de materiales de construcción para viviendas, por 232 mil pesos, dentro de programas como Comunidad Diferente. Y en la comunidad de Guándaro, 125 familias recibieron los apoyos respectivos. Al respecto, según la información, la encargada del enlace DIF en la región, Matilde Pérez, expresó que estas entregas son las primeras en el estado, dentro del programa referido. LOS FUERTES TEMPORALES, no solamente los referidos al clima, sino los políticos y sociales propios de la convulsión que estamos sufriendo, parecen estar despertando a la clase política, adormecida por sus inercias (intereses partidarios en muchos casos). Resulta que la reforma política, ahora sí se hará realidad, previo debate acalorado, vigoroso, como debe serlo todo debate parlamentario, pero es de esperarse desprendido de la hojarasca golpeadora común en esos casos y en esas tribunas del Congreso. Desde luego la propuesta presidencial debe ser positiva como tal, lo mismo que las de los partidos, así es de que conjuntándose, en acuerdo civilizado, es de esperarse que ahora sí. Por lo demás, el asunto viene madurando desde hace años y son muchos los actores que han participado en la dilucidación del asunto, incluido el IFE. Obra pues no sólo de las cúpulas, sino de la sociedad expectante…y exigente ya.

El Presidente de México Felipe Calderón, al centro. Foto Presidencia de la República

NO SONARIA BIEN aplicar la metáfora del cacareo, a muy altos niveles, pero vale decir que, después de haberse planteado durante décadas (el clima bipolar de la guerra fría lo impedía, creo), parece ser ahora viable la unificación latinoamericana en comunidad de propósitos, si ha de fructificar el incipiente consenso expresado en Cancún, durante la reciente reunión de los 25 jefes de Estado latinoamericanos. EN TANTO, EL otro clima, el físico, nos sigue azotando, estos días en el Sureste. El entendimiento político nos facilitará, sin duda, afrontar no sólo las calamidades climáticas, sino prevenir para que sus efectos no sean tan calamitosos.

Tomada de Mi Ziquítaro


LO QUE SIEMPRE puede, y debe cacarearse, es que a pesar de todo, el homo sapiens, víctima de su sino y de sus propias locuras, tiene a pesar de todo, futuro.

Tomada de Mi Ziquítaro

Tomada de Mi Ziquítaro

Sólo hay qué aceptar la mano tendida de quienes le dicen que sí, que para algo nació en este planetita extraviado.

(www.lapiedadymiregion.wordpress.com;www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; http://www.silviano.wordpress.com).

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Leonardo Boff


Tomada de su sitio web

Miguel D’Escoto, cuando presidente de la asamblea general de la ONU


LA REINVENCION DE LAS NACIONES UNIDAS, UNA ORGANIZACION INDISPENSABLE. Miguel D’ESCOTO y Leonardo BOFF


(Servicios Koinonia, Logos 118)

La reinvención de Naciones Unidas, una Organización indispensable
Miguel D’ESCOTO y Leonardo BOFF
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Afirmamos que Naciones Unidas es Esto no obstante, las instituciones deben ser evaluadas no por el número de cosas “buenas” que pueden haber hecho. La evaluación de toda institución siempre deberá ser basada en el cumplimiento o logro de su razón de ser. De hecho, cosas que objetivamente pueden ser buenas, institucionalmente, pueden llegar a ser consideradas sin éxito y darnos la engañosa ilusión de que todo marcha bien. Naciones Unidas fue creada con un único propósito: detener lo que se temía era una racha irreversible de conflictos bélicos como las dos grandes en la primera mitad del siglo XX. Se pensó que había que ponerse de acuerdo en un código de comportamiento civilizado entre las naciones y crear una instancia judicial para dirimir controversias sin tener que recurrir a guerras.
Se pensó también que además de respetar el imperio del derecho en las relaciones internacionales, era imprescindible desactivar una bomba de tiempo que más temprano que tarde podría estallar en otra guerra mundial aun más sangrienta que las dos anteriores: el hambre y la pobreza existentes ya hace 64 años. Éstas fueron las razones que llevaron a la suscripción de la Carta de San Francisco y a la creación de las Instituciones de Breton Woods, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que, en verdad, en vez de propiciar la superación de la pobreza en el mundo, han ayudado a profundizarla más.
Cabe notar que en el tiempo de su creación, Naciones Unidas no tenía la conciencia de la cuestión ambiental y de las graves amenazas que en el futuro iban a desafiar a todos los pueblos. Buscaba con razón el Bien Común de todas las sociedades, que hoy, con la conciencia que tenemos, debe ser enriquecido con el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad.
Analizada Naciones Unidas desde estos dos objetivos esenciales, no podemos dejar de constatar que lamentablemente no ha logrado sus propósitos. Esto se evidencia por el triste hecho de que a una obligación tan importante como la declaración del Estado Palestino sigue sin dársele cumplimiento y agresiones genocidas e invasiones, como las actuales contra Irak y Afganistán, siguen matando centenares de miles de personas, generalmente inocentes, con total y absoluta impunidad.
La inmensa mayoría de los habitantes de la Tierra considera a Naciones Unidas como una institución debilitada, inefectiva y hasta innecesaria. El país más poderoso de la Tierra, poco preocupado con el futuro ecológico de la Madre Tierra, ha ayudado a desmoralizar la Organización al no respectar sus decisiones y al comportarse como su dueño y manipular a su antojo al Consejo de Seguridad.
No obstante, aun reconociendo todas estas críticas como válidas, no dudamos en afirmar que la solución no está en olvidarse de Naciones Unidas. Es nuestra Organización. Fue creada en nombre de «nosotros los pueblos», y estos pueblos consideran abusivo y antidemocrático el privilegio que algunos países poderosos se arrogan de interponer vetos y así bloquear cuestiones fundamentales para el mundo.
Todo eso podemos y debemos cambiarlo si queremos que Naciones Unidas esté al servicio de la Paz y de la Vida, y que en ella se respete el principio de la igualdad soberana de todos los Estados Miembros; sin privilegios de ninguna clase para ninguno; donde decisiones que afectan a todos sean tomadas por todos y no sólo por el pequeño grupo que detenta el privilegio injusto de poner veto; una Organización en la cual todos sean igualmente obligados a abstenerse de cometer crímenes contra la dignidad de la Madre Tierra y de la Humanidad o, de lo contrario, atenerse a las consecuencias, independientemente de que sean o no sean parte de los tratados o protocolos pertinentes. El no ser parte de un tratado no equivale a tener una licencia para cometer el tipo de crímenes que el tratado pretende evitar.
Para salvar a Naciones Unidas hay que reflexionar un poco sobre cómo un desvío tan dramático de los propósitos fundacionales pudo ocurrir. No se puede negar que a los poderosos no les convenía tener una instancia más alta a la cual debieran someterse. En razón de esto, no se creyó en el imperio de la ley en las relaciones internacionales. Desgraciadamente la ley de la selva ¬es decir, el derecho del más fuerte- sigue dominando. Nos negamos a aceptar que algún país revindique excepcionalidad. La Madre Tierra no conoce un «Destino Manifiesto», porque todos los pueblos son sus hijos e hijas queridos, y todos, con igual dignidad y derechos, habitan la misma Casa Común.
A lo largo de los años, en la ONU se fueron introduciendo normas de procedimiento cuyo único objetivo fue limitar el poder de la Asamblea General, centro neurálgico de todo el sistema de Naciones Unidas, y reducir al presidente de la Asamblea General a una figura meramente protocolaria, a pesar de que, según la Carta, es el más alto funcionario de la Organización, con rango de jefe de Estado, y el Secretario General es sólo el jefe de la inmensa burocracia, sometido muchas veces a presiones insoportables por parte de los países pudientes.
Todo esto, sin embargo, se puede cambiar. El poder de la Asamblea General, del Grupo de los 192, puede ser rescatado y, en gran parte, lo fue durante el 63º período de sesiones. Este rescate del poder de la Asamblea General, es decir, la democratización de la ONU, es posible y debe continuar.
Para contribuir a este rescate del poder de “nosotros los pueblos” dentro de Naciones Unidas nos hemos propuesto trabajar en:
I ¬ Una Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad como documento esencial para la reinvención de la ONU y que complemente la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Somos conscientes de que el excesivo antropocentrismo, codicia y egoísmo de la cultura dominante dificultará la adopción de dicha Declaración, pero se logrará.
II ¬ Una Carta de la Organización a tono con las exigencias del siglo XXI ,que deberá garantizar nuestra supervivencia promoviendo el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad.
III ¬ La creación de un Tribunal de notables procedentes de las cinco regiones que integran Naciones Unidas, para conocer acusaciones de crímenes contra el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad interpuestas por miembros de la Organización. Su funcionamiento sería similar al de la actual Corte Internacional de Justicia, con la diferencia de que las condenas no podrán ser ignoradas como hizo Estados Unidos en el caso interpuesto por Nicaragua en su contra en La Haya.
En esta oportunidad presentaremos únicamente nuestra propuesta de Declaración Universal. Posteriormente presentaremos las otras dos.

I. DECLARACIÓN UNIVERSAL DEL BIEN COMÚN DE LA TIERRA Y DE LA HUMANIDAD
Preámbulo
CONSIDERANDO que Tierra y Humanidad son parte de un vasto universo en evolución y que poseen el mismo destino, amenazado de destrucción por la irresponsabilidad y por la falta de cuidado de los seres humanos, y que la Tierra forma con la Humanidad una única entidad, compleja y sagrada, como queda claro cuando se la ve desde el espacio exterior, y que, además, la Tierra es viva y se comporta como un único sistema autorregulado formado por componentes físicos, químicos, biológicos y humanos que la hacen propicia a la producción y reproducción de la vida y que por esto es nuestra Gran Madre y nuestro Hogar común. Tomando en cuenta que la Madre Tierra es compuesta por el conjunto de los ecosistemas en los cuales generó una multiplicidad magnífica de formas de vida, todas interdependientes y complementarias, formando la gran comunidad de vida, y que existe un lazo de parentesco entre todos los seres vivos porque todos son portadores del mismo código genético de base que funda la unidad sagrada de la vida en sus múltiplas formas y que, por lo tanto, la Humanidad es parte de la comunidad de vida y el momento de conciencia y de inteligencia de la propia Tierra haciendo que el ser humano, hombre y mujer, sea la misma Tierra que habla, piensa, siente, ama, cuida y venera.
CONSIDERANDO que todos los seres humanos con sus culturas, lenguas, tradiciones, religiones, artes y visiones de mundo constituyen la única familia de hermanos y hermanas con igual dignidad e iguales derechos, y que la Madre Tierra providenció todo lo que necesitamos para vivir y que la vida natural y humana depende de una biosfera saludable, con todos los ecosistemas sostenibles, con agua, bosques, animales e incontables microorganismos preservados, y, además, que el que creciente calentamiento planetario puede poner en riesgo la vitalidad y la integridad del sistema Tierra y que graves devastaciones pueden ocurrir afectando millones y millones de personas y eventualmente inviabilizar la supervivencia de toda la especie humana.
RECORDANDO que hay que renovar y articular orgánicamente el contrato natural con el contrato social que ganó un rol de exclusividad y que propició el antropocentrismo e instauró estrategias de apropiación y dominación de la naturaleza y de la Madre Tierra, ya que el modo de producción vigente en los últimos siglos y actualmente globalizado no ha conseguido atender a las demandas vitales de los pueblos, generando por el contrario un foso profundo entre ricos y pobres.
CONSIDERANDO, finalmente, que la conciencia de la gravedad de la situación crítica de la Tierra y de la Humanidad hace imprescindibles cambios en las mentes y en los corazones y que se forje una coalición de fuerzas al rededor de valores comunes y principios inspiradores que sirvan de fundamento ético y de estimulo para prácticas que busquen un modo sostenible de vivir. Las personas, las instituciones, los líderes políticos, las ONGs, las religiones y iglesias que subscriben esta Declaración ven la urgencia de que se proclame la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DEL BIEN COMÚN DE LA TIERRA Y DE LA HUMANIDAD cuyos ideales y criterios deben orientar los pueblos, las naciones y todos los ciudadanos en sus prácticas colectivas, comunitarias y personales y en los procesos educativos para que el Bien Común sea progresivamente reconocido, respetado, observado, asumido y promovido universalmente en vista del bien vivir de cada uno y de todos los habitantes de ese pequeño planeta azul-blanco, nuestro Hogar Común.

Artículo 1
El Bien Común supremo y universal, condición para todos los demás bienes, es la misma Tierra que, por ser nuestra Gran Madre, debe ser amada, cuidada, regenerada y venerada como a nuestras madres.
I. El Bien Común de la Tierra y de la Humanidad pide que entendamos la Tierra como viva y sujeto de dignidad. No puede ser apropiada de forma individual por nadie, ni hecha mercancía, ni sufrir agresión sistemática por ningún modo de producción. Pertenece comunitariamente a todos los que la habitan y al conjunto de los ecosistemas.
II. El Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad exige proteger y restaurar la integridad de los ecosistemas, con especial preocupación por la diversidad biológica y por todos los procesos naturales que sustentan la vida.
III. El Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad es fortalecido cuando todos los seres son vistos como interconectados y con valor intrínseco, independientemente de su uso humano.

Artículo 2
Para asegurar el Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad es necesario reducir, reutilizar y reciclar materiales usados en la producción y en consumo, garantizar que los residuos puedan ser asimilados por los sistemas ecológicos y buscar el bien vivir a partir de la soportabilidad de los ecosistemas, en cooperación con los otros y en armonía con los ritmos de la naturaleza.
I. El Bien Común de la Tierra y de la Humanidad resulta de la utilización sostenible de los bienes renovables como agua, suelos, productos forestales y vida marina, de forma que puedan ser repuestos y garantizados para las actuales y las futuras generaciones.
II. El manejo de los bienes no-renovables, como minerales y combustibles fósiles, debe ser realizado de tal forma que disminuya su extinción y no dañe gravemente el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad.

Articulo 3
Adoptar padrones de producción y consumo que garanticen la vitalidad y la integridad de la Madre Tierra, la equidad social en la Humanidad, el consumo responsable y solidario y el bien vivir comunitario.
I. El Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad requiere la utilización sostenible de las energías disponibles, privilegiando las matrices renovables y otras fuentes alternativas como la energía del sol, del viento, de las mareas y la agro-energía.
II. El Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad es potenciado cuando se disminuye al máximo la polución de cualquier parte del ambiente, de forma que se evite los efectos perversos del calentamiento planetario y no se permita el aumento de substancias radioactivas, tóxicas y de otras substancias químicas peligrosas.
III. El Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad no es compatible con la existencia de armas nucleares, biológicas y químicas y otras armas de destrucción masiva, que deben ser eliminadas totalmente

Artículo 4
La biosfera es un Bien Común de la Tierra y de la Humanidad y es patrimonio compartido por todas las formas de vida, de la cual los seres humanos son tutores.

Artículo 5
Pertenecen al Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad los recursos naturales, como el aire, los suelos, la fertilidad, la flora, la fauna, los genes, los microorganismos y las muestras representativas de los ecosistemas naturales y el espacio exterior.
I. El agua pertenece al Bien Común de la Tierra y de la Humanidad porque es un bien natural, común, vital e insustituible para todos los seres vivos, especialmente para los humanos que tienen derecho a su acceso, independientemente de los costos de su captación, reserva, purificación y distribución, que serán asumidos por el poder público y por la sociedad.
II. Los océanos son un Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad porque constituyen los grandes repositorios de vida, los reguladores de los climas y de la base física y química de la Tierra.
III. Los bosques pertenecen al Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad, contienen la mayor biodiversidad del planeta, la humedad necesaria para el régimen de lluvias y son los grandes secuestradores de dióxido de carbono.
IV. Los climas pertenecen al Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad porque son la condición esencial de la manutención de la vida y los cambios climáticos deben ser tratados globalmente y con una responsabilidad compartida.

Artículo 6
Pertenecen al Bien Común de la Humanidad y de la Tierra los alimentos en su diversidad y los recursos genéticos filogenéticos necesarios para su producción, sobre los cuales está prohibido todo tipo de especulación mercantil.

Artículo 7
Son Bienes Públicos de la Humanidad las energías necesarias a la vida, la salud y la educación, los medios de comunicación, la Internet, los correos y los transportes colectivos. Las medicinas producidas por laboratorios privados, después de cinco años pasan a pertenecer al Bien Común de la Humanidad y en emergencias pueden ser hechas inmediatamente públicas.

Artículo 8
Las actividades petroleras y mineras y los agro-carburantes deben estar sometidos a un control estatal y social en razón de los efectos dañinos que pueden tener sobre el Bien Común de la Humanidad y de la Madre Tierra.

Artículo 9
El gran Bien Común de la Tierra y de la Humanidad son los seres humanos, hombres y mujeres, portadores de dignidad, conciencia, inteligencia, amor, solidaridad y responsabilidad.
I. Hay que afirmar la dignidad inherente de todos los seres humanos y su potencial intelectual, artístico, ético e espiritual.
II. La misión de los seres humanos es cuidar y proteger la Tierra y la Humanidad como herencias recibidas del universo.
III. Las comunidades, en todos los niveles, tienen la obligación de garantizar la realización de los derechos y de las libertades fundamentales, creando las condiciones para que cada persona realice su pleno potencial y aporte al Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad.

Artículo 10
Pertenece al Bien Común de la Tierra y de la Humanidad todos los saberes, artes y técnicas acumuladas a lo largo de la historia.
I. El Bien Común de la Tierra y de la Humanidad requiere reconocer y conservar los saberes tradicionales y la sabiduría espiritual de todas las culturas que contribuyen a cuidar de la Tierra, a desarrollar el potencial de la Humanidad y a favorecer el Bien Común.
II. El Bien Común de la Humanidad pide ayudar con recursos financieros, técnicos, sociales e intelectuales a los pueblos pobres y vulnerables, para que alcancen un modo de vivir sostenible y colaboren con el Bien Común.
III. El Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad exige la erradicación de la pobreza como un imperativo humanitario, ético, social, ambiental y espiritual.
IV. La justicia social y ecológica no pueden ser disociadas porque ambas sirven al Bien Común de la Tierra y de la Humanidad.
V. Pertenece al Bien Común de la Tierra y de la Humanidad la equidad de género, la superación de todo tipo de discriminación, la protección de los niños y niñas contra toda violencia y la seguridad social de todos aquellos que no pueden mantenerse por su propia cuenta.

Artículo 11
Pertenecen al Bien Común de la Tierra y de la Humanidad todas las formas de gobierno que respetan los derechos de cada ser humano y de la Madre Tierra y propician la participación activa e inclusiva de los ciudadanos en la toma de decisiones, favorecen el acceso irrestricto a la justicia y cuidan del entorno ecológico.

Artículo 12
El Bien Común de la Tierra y de la Humanidad demanda que se protejan las reservas naturales, incluyendo tierras salvajes y áreas marinas, los sistemas de sustento de la vida en la Tierra, las semillas, la biodiversidad, y se rescaten especies amenazadas y ecosistemas devastados.
I. Controlar la introducción de especies exógenas y someter rigurosamente al principio de prevención a todos los organismos genéticamente modificados para que no causen daños a las especies nativas y a la salud de la Madre Tierra y de la Humanidad.
II. Garantizar que los conocimientos de los varios campos del saber que son de vital importancia para el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad sean considerados de dominio público.
III. Es vedado patentar recursos genéticos fundamentales para la alimentación y la agricultura y los descubrimientos técnicos patentados deben guardar siempre su destinación social.

Artículo 13
Pertenecen al Bien Común de la Humanidad y de la Madre Tierra la multiplicidad de las culturas y de las lenguas, los diferentes pueblos, los monumentos, las artes, la música, las ciencias, las técnicas, las filosofías, la sabiduría popular, las tradiciones éticas, los caminos espirituales y las religiones.

Artículo 14
Pertenece al Bien Común de la Tierra viva y de la Humanidad la hospitalidad por la cual acogemos y somos acogidos unos a otros, como habitantes del mismo Hogar común, la Tierra.

Artículo 15
Pertenece al Bien Común de la Humanidad y de la Madre Tierra la socialidad y la convivencia pacífica con todos los con los seres humanos y con los seres de la naturaleza porque todos somos hijos y hijas de la Madre Tierra y somos corresponsables por el mismo destino común.

Artículo 16
Pertenece al Bien Común de la Humanidad la tolerancia que acoge las diferencias como expresiones de la riqueza de la única naturaleza humana y que no permite que tales diferencias sean consideradas como desigualdades.

Artículo 17
Pertenece al Bien Común de la Humanidad la comensalidad que expresa el sueño ancestral de todos los pueblos de sentarse juntos, como hermanos y hermanas de la misma familia, alrededor de la mesa, comiendo y bebiendo alegremente de los frutos de la generosidad de la Madre Tierra.

Artículo 18
Pertenece al Bien Común de la Humanidad la compasión por todos los que sufren en la naturaleza y en la sociedad, aliviando sus padecimientos y impidiendo todo tipo de crueldad a los animales.

Artículo 19
Pertenecen al Bien Común de la Humanidad los principios éticos del respeto a cada ser, del cuidado de la naturaleza y de la responsabilidad universal por la preservación de la biodiversidad y por la continuidad del proyecto planetario humano y los principios de cooperación y de la solidaridad de todos con todos partiendo de los mas necesitados, para que todos sean incluidos en la misma Casa Común.

Artículo 20
Pertenece al Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad la permanente búsqueda de la paz que resulta de la correcta relación consigo mismo, de todos con todos, con la naturaleza, con la vida, con la sociedad nacional y internacional y con el gran Todo del cual somos parte.

Artículo 21
Pertenece al Bien Común de la Humanidad y de la Madre Tierra la convicción de que una Energía amorosa subyace a todo el universo, sustenta a cada uno de los seres y puede ser invocada, acogida y venerada.

Artículo 22
Todos estos ideales y criterios del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad prolongan y refuerzan los derechos humanos contenidos en la Declaración de los Derechos del Hombre proclamada en 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea de la ONU, que será ahora enriquecida con los derechos de la Madre Tierra y de la Humanidad.

(Elaboración de Miguel d’Escoto Brockmann, ex-Presidente de la Asamblea de la ONU 2008-2009 y Leonardo Boff, profesor emérito de ética de la Universidad de Río de Janeiro)

MOSAICO, 11–II–010


Martínez Campos, 11/II/010
GUIA

MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 11 de Febrero.- ¡AIGASE VISTO!, DECÍA, admiradísimo don Chon, mi papá, cuando percibía en la ciudad de México aquella inventiva humana, dijéramos el ser transportado en escaleras mecánicas en algunas estaciones del Metro. Y quienes también ya somos medio viejos y hemos “soportado” el peso de unas tres generaciones, nos admiramos, ¡Aigase visto!, pero no sólo de los inventos del hombre blanco (así se dice de manera humorística, aclaración pertinente, estos días, por aquello de racismos larvados, pero a la inversa), sino también de los cambios en estilos de vida, costumbres y quién lo dijera, en los mismos esquemas del pensamiento, inamovible durante siglos o tal vez milenios. El efecto de la globalización o globalidad de la especie.

TODO PUES CUESTIONADO, en debate, para ver cómo reorientamos nuestra vida personal y comunitaria, en todos los niveles, porque según indicios, ya nos llegó la lumbre a los aparejos. (Aparejo se le decía al suadero, o aditamento que se le ponía a los burros para amortiguarles la carga y a lo mejor el dicho tiene su origen, por aquello de que el aparejo es lo más cercano al cuerpo sufriente del burro cargado de leña, maíz, rastrojo, cántaros o lo que fuera). Lo anterior, eso del aparejo, puede que sea, así, o no sea. El caso es que la lumbre nos llegó tanto a los aparejos, que los académicos y no sólo, cuestionan ya a toda la civilización industrial, en sus efectos destructivos, pero desde luego también disciernen las maravillas en servicio del homo sapiens.

UN GRAN PENSADOR que residió en México, Ivan Ilich, iba al fondo de las cosas y cuestionaba, debatía los sistemas relacionados con el automóvil, la educación, la salud y otros. Un pensamiento muy avanzado para los 70s y creo que para mucho tiempo, pero ponía el dedo en la llaga. Así que uno de los problemas a resolver, es el uso del automotor y el uso de sus consecuentes pistas. Y las obras de relumbrón, encaminadas más bien a lucierse y en casos para hacer negocio. Pero, ¡Aigase visto!, hoy por hoy necesitamos aún automotores y carreteras y plazas bellas para descansar la mente agitada en nuestras ciudades, o para remanso urbano, en el sentido de la convivencia, en nuestros pueblitos. Y es puesta en marcha hoy la obra de la autopista La Piedad—Zamora, acto probablemente a cargo del gobernador Leonel Godoy. Y se inaugura la rehabilitación del denominado centro histórico, incluida la plaza cívica de La Piedad, por la tarde.

INEVITABLE DESLIGAR, Y no sólo desde la academia, sino en la percepción popular, que muchos desastres naturales, por su intensidad, extensión y otras peculiaridades comparados con otros anteriores en los mismos sitios, tienen su relación con el cambio climático. La Tierrita, un poco molesta porque le hicimos cosquillas. Pero también se presume responsabilidad humana, bien situada en el aquí, y el ahora, y en el antes, de sitios y lugares.

EL CASO TAL vez, de la tragedia en el Oriente michoacano, en Angangueo, Tuxpan y Ocampo. Y las acusaciones, con indicio de algún fundamento, pueden y deben tomarse en cuenta, procedan de ambientes partidarios o no. Dice la dirigencia del Partido Acción Nacional en el Estado, a cargo de Germán Tena, que desde luego habrá de apoyarse a los hermanos damnificados. Y es de reconocerse el esfuerzo del Ejército Mexicano y los gobiernos federal y de Michoacán. Pero “es notoria” la ausencia del presidente municipal de Angangueo, frente a su pueblo, dice el PAN. Es “muy delicado y grave” las afirmaciones que hacen los vecinos de la población de que los deslaves ocurrieron en terrenos que están resintiendo la tala indiscriminada por parte del edil, ocasionando la avalancha de troncos, piedras y lodo que sepultó viviendas y habitantes de la localidad”.

VIENE CUNDIENDO LA idea, sembrada desde hace décadas por pensadores y por organismos como el Club de Roma, de que problemas globales no tienen solución cabal en el seno de cada país, por más poderoso, sino a través de instancias precisamente de alcance global, como la ONU. Caso del cambio climático, problema cuyo planteamiento es relativamente nuevo, desde los ochenta, aunque tal vez antes se abordaba en círculos académicos o de liderazgos. El español Federico Mayor Zaragoza, viene insistiendo (y actuando) porque se reformen las Naciones Unidas. Sabe lo que dice, fue director de la

UNESCO. MIGUEL D’ESCOTO BROKMAN, un religioso de la congregación católica Maryknol, de altos vuelos académicos, fue canciller de Nicaragua y presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Leonardo Boff, ex franciscano en lo formal, pero franciscano de espíritu y de acción, pensador religioso de altos vuelos, teólogo brasileño, maestro de obispos, religiosos, curas, monjas y laicos y admirado en su pensamiento aún por no creyentes. Ambos están proponiendo de plano la reinvención de las Naciones Unidas (www.servicioskoinonia.org/logos), ” una Organización indispensable para la salvación del mundo a pesar de que estamos plenamente conscientes del poco éxito que ha tenido en todo el tiempo de su existencia”. Ambos se han propuesto trabajar en “ I ¬ Una Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad como documento esencial para la reinvención de la ONU y que complemente la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Somos conscientes de que el excesivo antropocentrismo, codicia y egoísmo de la cultura dominante dificultará la adopción de dicha Declaración, pero se logrará. II ¬ Una Carta de la Organización a tono con las exigencias del siglo XXI, que deberá garantizar nuestra supervivencia promoviendo el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad”. ..Y sigue el documento, que vale la pena conocerse…y seguirse.

(www.lapiedadymiregion.wordpress.com; http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; http://www.silviano.wordpress.com).

“Si no os convertís, todos pereceréis”. Leonardo Boff


(Artículo de Leonardo Boff. Tomado de Servicios Koinonía, Columna Semanal de Leonardo Boff)

«Si no os convertís, todos pereceréis»
2010-02-12
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Dice Jesús en los evangelios: «Si no os convertís, todos pereceréis». Dicho de otro modo: «Si no cambiáis de modo de ver y de actuar, todos pereceréis». Nunca estas palabras me parecieron tan verdaderas como cuando presencié la Crónica de Copenhague, un documental de la TV francesa, emitido a través de un canal de pago en Brasil y, supongo, que en todo el mundo. En la COP-15 celebrada en Copenhague en diciembre pasado, se reunieron los representantes de las 192 naciones para decidir la reducción de las tasas de los gases de efecto invernadero, productores del calentamiento planetario.
Todos fueron allí con el deseo de hacer algo. Pero las negociaciones, después de una semana de debates intensísimos, llegaron a un punto muerto y no se decidió nada. ¿Cuáles fueron las causas de este impasse que provocó decepción y rabia en el mundo entero?
En primer lugar, creo que no había suficiente conciencia colectiva de las amenazas que pesan sobre el sistema-Tierra y sobre el destino de la vida. Era como si los negociadores hubiesen sido informados de que un Titanic se estaba hundiendo sin darse cuenta de que esa era la nave en el cual ellos estaban, la Tierra.
En segundo lugar, no se tenía claro que el objetivo principal era: impedir que el termómetro de la Tierra suba más de dos grados centígrados, porque entonces conoceremos la tribulación de la desolación climática. Para evitar tal tragedia urge reducir la emisión de gases de efecto invernadero, con estrategias de adaptación, mitigación, concesión de tecnologías a los países más vulnerables y financiación abundante para estimular tales medidas. La preocupación ahora no es garantizar la continuidad del statu quo sino dar centralidad al sistema Tierra, a la vida en general y a la vida humana en particular.
En tercer lugar, faltó una visión colectiva. Muchos negociadores dijeron claramente: estamos aquí para representar los intereses de nuestro país. Error. Lo que está en juego son los intereses colectivos y planetarios y no los de cada país. Eso de defender los intereses del país es propio de los negociadores de la Organización Mundial de Comercio, que se rigen por la competencia y no por la cooperación. Cuando predomina la mentalidad de los negocios la lógica que funciona, denunciada por muchos bien intencionados en Copenhague, es la siguiente: no hay confianza pues todos desconfían de todos, todos están a la defensiva, no ponen las cartas sobre la mesa por miedo a la crítica y al rechazo, todos se reservan el derecho de decidir sólo en el último momento como en un juego de póquer. De los grandes jugadores, China observaba, Estados Unidos callaba, la Unión europea quedó aislada, y los africanos, las grandes víctimas, ni siquiera fueron tomados en consideración. Brasil mostró coraje al final con las palabras de denuncia del Presidente Lula.
Por último, el fracaso de Copenhague —bien lo dijo Lord Stern allí presente— se debió a la falta de voluntad para vivir juntos y pensar colectivamente. Tales cosas son herejías para el espíritu capitalista enfundado en su individualismo. Éste no está en absoluto interesado en que vivamos juntos, pues la sociedad para él no pasa de un conjunto de individuos disputando furiosamente la mayor tajada del pastel llamado Tierra.
Jesús tenía razón: si no nos convertimos, es decir, si no cambiamos este tipo de pensamiento y de práctica hacia una línea de cooperación universal, jamás llegaremos a un consenso salvador. E iremos al encuentro de los dos grados Celsius de calentamiento, con sus dramáticas consecuencias.
La valiente negociadora francesa Laurence Tubiana al hacer el balance final dijo resignadamente: «los peces grandes siempre se comen a los pequeños y los cínicos siempre ganan la partida, pues ésa es la lógica de la historia». No podemos aceptar ese derrotismo. El ser humano es resiliente, o sea, puede aprender de sus errores y, en la urgencia, puede cambiar. Me quedo con el paciente jefe de los negociadores, Michael Cutajar, que al final de un fracaso dijo: «mañana lo haremos mejor».
Esta vez la única alternativa salvadora es pensar juntos, actuar juntos, soñar juntos y cultivar la esperanza juntos, confiando en que la solidaridad sea lo que fue en el pasado: la fuerza secreta de nuestra mejor humanidad.

Leonardo Boff

MOSAICO, 4–II–010


Martínez Campos, 4/I/010
GUIA

MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 4 de Febrero.- ¡AY SEÑOR, QUÉ nostalgias! . Bien que recuerdo aquellas suculentas cenas con hongos, de ese, conste, que los científicos llaman “Agaricus campestris”, o algo así. Llegaba Chon de la parcela con su árgana llena de ellos, o cuando no la llevaba, hasta en el corazón del capote, de aquellos de palma que hacían por allá, por los rumbos de la sierra, o de Sahuayo, no sé. Y la mamá Benita se las ingeniaba para sazonarlos con chilito seco y ¡Qué tragazones! de la prole aquella. Se daban dichos “jongos” en días nublados, no muy avanzadas las aguas. Aquellos días nublados y lloviznosos que se prolongaban a veces hasta una semana.

Presa Cinco de Oros, en 4 de febrero

LUEGO, DESPUECITO, DURANTE la “breve” estancia en la ciudad de México (26, 27 años), las nostalgias campiranas me hicieron una vez, en día nublado y lluvioso, alquilar un caballo allá, en La Marquesa y en locura de gente un poco más joven, recorrer todo un valle, bien abrigadito con mis mangas (capote de hule), y alivianado con un pequeño refresco. Y LUEGO, DESPUECITO, durante unas vacaciones aquí en La Piedad, hará cosa de unos 25 años, me la pasé encerrado durante una semana lluviosa. Es que todavía, creo, no descubría el café (Charlie) donde ahora refugio mis nostalgias admirando el paisaje y a los paseantes, la bella, linda gente, mujeres, hombres, niños, grandes, ancianos.

Y LUEGO, DESPUECITO, ya trasplantado por voluntad propia, a esta población piedadense y a mi región, aquella semana lluviosa, creo que a principios de los noventa, una llovizna continua que hizo reverdecer el campo. Salvo este ultimo caso, en los demás aquellos temporales, se presentaban muy formalmente, en las aguas, ni qué hablar. Era normal, podría decirse. PERO LUEGO, DESPUECITO, y aquí está la diferencia, la llovizna persistente de esta mañana, tres días después de haber comenzado el temporal fuera de temporada, ocurre no durante las aguas ni durante las cabañuelas de enero, sino en pleno febrero. La ciudad húmeda, trastornos en los horarios, tal vez ausentismo en algunas escuelas, las calles en declive como arroyos rojizos, el arroyo Cinco de Oros crecido como en julio, o agosto, en año que llueve, y párele de contar. Nada anormal, sólo el destiempo de la lluvia. NO ES NINGUN consuelo, sino al contrario, lamentable, que en Michoacán el presente temporal haya dejado algunas pérdidas de vidas, arroyos crecidos y destrozos en el Oriente. Y que gran parte del país esté cubierto de nubes que sueltan si no tormentas, lloviznas persistentes que hacen crecer arroyos y ríos, temperaturas bajas según latitudes, tormentas en otras. O sea, que la lluvia nos alcanzó a destiempo. Pero dice un paisano, que aquí no ocasionará mucho daño porque no es tiempo de cultivos, tal vez sólo al garbanzo ya sembrado. Pero podría llenar envases para el ganado en tiempo de estío. NO ES NINGUN consuelo pensar que los temporales (me estoy acostumbrando a no decir mal tiempo, ni bueno, sino clima trastocado) sean de nieve excesiva, tormentas, aires huracanados, se están presentando, lo vemos en la tele, en diversas latitudes de la geografía (aquí sí literal, la Geo, la Gaia), lo mismo en Perú, en China, en Europa. Y COMO ESTO parece ir para largo, a largo plazo, lo mejor es asumirlo y aprender las lecciones. Que los asentamientos a las riberas de los arroyos y ríos, sean cosa del pasado y la corrupción y los privilegios no los aprueben más. Que no construyamos en las laderas, por aquello de los deslaves. Que aprendamos a convivir con el agua, cuidándola, limpiándola, hacerle sus presitas, pero no sus presotas porque se enoja Gaia, limpiarla si se ensucia, curarla si se enferma, mimarla, admirarla y, en fin, guardar también nuestras distancias con ella, para que no se enoje. Es hermana, como la bautizó Francisco, pero de que se enoja, se enoja. A MUCHOS NOS disgusta el exceso de agua y de frío. Y a muchos nos disgusta el exceso de calor y de sed. Ya viene la temporada caliente, pero si nos portamos bien con el agua, muy probablemente el Sol se portará bien con nosotros. Tal vez haga falta entonces para nosotros, para las reses y para los cultivos. ¡Uf, siempre, estamos aprendiendo, y a veces no tanto. Pero los golpes, de que enseñan, enseñan.

Y EN EL supernivel, en el planetario, a fin de año nos toca ser anfitriones de la reunión de la ONU para abordar lo del cambio climático. No está de ninguna manera, asegurado su triunfo, ni tampoco su fracaso. El gobierno de México, encabezado por el Presidente Felipe Calderón, hace lo suyo en esta materia. La sociedad, o sea nosotros, lo nuestro. Se acabaron los tiempos del Presidente supersabio, superpoderoso, superperfecto. Por eso es bueno, ahora lo vemos, el debate, aunque algunos políticos se agarren a la greña y le salgan sapos y culebras a una que otra diputada enojada. Ya nos pondremos de acuerdo. Y como dicen los chavos, más nos vale. Los tiempos no están para broncas permanentes .(www.lapiedadymiregion.wordpress.com; http://www.ziaquitaromipueblito.wordpress.com; http://www.silviano.wordpress.com).