MOSAICO, 1–VI–011


Martínez Campos, 1/VI/011

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 1 de Junio.- NI DUDA CABE que ante la gran presión en el ánimo de uno por tantos aconteceres, trágicos unos, gratificantes otros, no deja de ser hasta necesario “refugiarse” un rato en el terruño para así reforzar en él nuestro sentido de pertenencia. Dije aconteceres trágicos, de los cuales de todas maneras queramos o no, nos enteramos a través sobre todo de las pantallas y las ondas y tal vez mediante la letra impresa. Y alarmados nos preguntamos dentro de nosotrós ¡Qué nos pasa!, porque nuestra cabecita se llena de tragedias sin fin, accidentales o provocadas y quisiéramos gritar, como Mafalda la del cuento: ¡Ya paren el mundo!, o algo así. Y no es menos real la presión “graficante” si se puede llamar así, porque de todas maneras perturba, por maravillosa: esa de los inventos tan acelerados como novedosos, o los descubrimientos de nuestro Cosmos (sí, nuestro, claro) y la no menos estrujante información de que cada ser y cada uno de nosotros, por modesto en la escala de los seres o en la escala social que se considere, está entrelazado con todo, para atrás y para adelante (en el tiempo) y para “arriba” o para “abajo” en el espacio, si es que en realidad existen tiempo y espacio, je je y je. Y ES CUANDO uno re-niega y dice: ´haganse bolas con sus teorías y con sus tragedias, yo me regreso a mi rincón del mundo y aquí me planto, de aquí nadie me mueve y que siga la Tierra dando vueltas, ésta es mi tierrita. Bueno, ésta es la fuga, cuando se la pasa uno “en el agua”, sobre todo cuando se es joven y, la mera verdad, en las historias personales no son raros los casos, je je. Pero hay la manera benevolente, la devota, la del regocijo compartido, la de la escucha gratificante de la banda de música tradicional, la del baile que se reconcilia con la vida, la del sublime gusto del bocadillo compartido, la de la memoria revitalizadora del presente. PENJAMILLO, MI OMBLIGO del mundo, dicho sea de paso (nací en Ziquítaro), celebró sus fiestas patronales. Al principio de ellas se dio razón de ello, desde la esfera religiosa, a cargo del párroco Jesús Valencia Alvarez quien dio mensaje a los penjamillenses, agradeció el esfuerzo de todos para mantener la tradición del pino y la flor en las fiestas de la Virgen María. Nosotros personas de fe tendremos qué visualizar el proyecto de María, que vivamos con mucha fe y llenos del gran amor a Dios, dijo. El alcalde Francisco Piceno Camacho, por su parte, se refirió a las palabras emotivas del sacerdoto, mismas que “nos llenan el espíritu de alegría, de mucho amor para que podamos llevar a cabo estas fiestas en paz”. El coordinador de asesores Jairo S. Jaimes del Río, presentó el libro—memoria, con edición de 850 ejemplares, con motivo del 450 aniversario de la fundación de Penjamillo, celebrado el año pasado. Tanto él como Judith Martínez Hernández y Víctor Carlos González Torres, coordinaron la compilación. Fueron colaboradores Sandra Enós Villa García, Mario Madrigal González, Cristian Moisés Gutiérrez Ramos y Ricardo. Ro Rodríguez Vera y en colaboración de textos y revisión, el maestro Filiberto Vargas Tentory. La fotografía estuvo a cargo de José y Noé Macías, Silvia Oliveros Espinoza, Eleazar Bernal Medina, Mauricio Ortiz Fernández y Judith Martínez Hernández. EL ALCALDE FRANCISCO Piceno entregó reconocimientos a diversos penjamillenses. En mi caso, recibí un reconocimiento por mi actividad periodística escrita. No tuve oportunidad de agradecerlo, pero desde aquí lo hago cumplidamente. Me honra. Al hacer referencia a mi actividad en prensa escrita, se mencionó mi actuar en diversas instituciones. Debo precisar que siempre fue en áreas de redacción. Trabajé en el Instituto Mexicano del Seguro Social (en México), además de consejero electoral en el IFE en este distrito en dos períodos, también en el Instituto Electoral de Michoacán. Mi trabajo sobre Aquella Negra Noche de Tlatelolco, que viví desde la redacción de un diario, lo hice 30 años después con material que guardé entonces, y se publicó en GUIA. En el libro de Elena Poniatowska La Noche de Tlatelolco, se mencionan notas mías (en colaboración) en el Diario Ovaciones. Mi escuelita en Ziquítaro, en tiempos críticos, fue los años 1955 y 1956. Posteriormente, durante algunos meses de 1962, fui maestro auxiliar de la profesora en turno, ya más calmadas las cosas, je je. Y sí, quiero a Mi Ziquítaro y por eso le digo Mi Ombligo del mundo. Aparte de otras razones, la vivencia de que en realidad nuestro pueblito, o nuestro barrio, son centros de referencia en nuestra vida, nuestro ombligo del mundo, pues. Mis referencias a ello, están en los blogs que menciono enseguida, donde trato de hacer periodismo electrónico, o digital, como se llame. Gracias de nuevo, alcalde Piceno, paisano. Quiero a mi gente, de veras.

(www.lapiedadymiregion.wordpress.com; http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; www.silviano.wordpress.com).

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