En Ario de Rayón. Escuela Narciso Mendoza, deteriorada por falta de interés, asegura maestro Rivera Cerna. Primera parte

en los frondosos árboles

Falta de interés, motivo del deterioro de la escuela Narciso Mendoza: Profr. Martín Rivera Cerna
Sabado, 03.12.2011, 02:57pm (GMT-5)

AMPARO SOLIS BARRAGAN
(PRIMERA PARTE)
ARIO DE RAYON, municipio de Zamora, Michoacán, noviembre de 2011.— El 24 de junio del ya lejano año de 1983, al son de las notas musicales de “Las Golondrinas”, me alejaba yo de mi querida escuela Narciso Mendoza en la que ese día terminaba mi ciclo escolar y acreditaba mis estudios de primaria. En ese tiempo todavía los eventos de clausura se llevaban a cabo en el edificio escolar, en el que cada alumno egresado llevaba sus sillas para tener el mobiliario suficiente para dar cabida a los “graduados”, papás y padrinos.
Después de este significativo momento, inicié mis estudios de secundaria siempre con la intención de un día regresar a visitar la escuela primaria en que con gran paciencia mis maestros Raúl Carmona Velázquez, q.e.p.d.; Celia Espinosa Tovar, Patricia Quintero, Magdalena Mondragón Mondragón y José Manuel Mercado Mercado me enseñaron lo básico de mi educación.

acceso a la escuela

Recordaba con cariño y hasta simpatía los momentos en que algunas veces por mi discapacidad motriz bajaba literalmente rodando el empinado empedrado de acceso a la institución.
Así fue pasando el tiempo, y hasta principios de este ciclo escolar me fue posible visitar la escuela que lleva el nombre del “Niño Artillero”.

alumno de primer grado

Llegué por la mañana, tomé algunas fotos de la fachada, de los niños que alegres llegaban a tomar sus clases; de la nueva aula digital patrocinada por Telmex, en la que los pequeños reciben asesoría del maestro Rafa para saber manejar la computadora; de la dirección del turno matutino que ahora ocupa uno de los salones nuevos, de las jardineras que alojan los frondosos árboles y luego sin darme cuenta llegué hasta una de las aulas que están al final de la escuela, colindantes con la vía del tren que me hizo recordar la fiesta que era para mis compañeros de aquel tiempo y para mí ver pasar el tren puntualito después de las 8 de la mañana, que cimbraba el edificio de la escuela y contábamos a coro el número de carros que llevaba, era como la bienvenida a un nuevo día de clases.
En mi reciente visita ingresé por una escalera de concreto acondicionada para sillas de ruedas, bicicletas y hasta carriolas de las mamás que llevan a sus hijos a la escuela.

profesor Martin Rivera Cerna

Fue tanta mi melancolía que esa misma semana, por la tarde, regresé a la escuela a ver lo que queda del edificio histórico que construyó el Profr. Salvador Sotelo Arévalo, allá por el año de 1948, y cuya fachada denuncia deterioro inminente.
Tuve acceso a uno de los salones más destruidos de la escuela: falta de cristales, mobiliario destartalado, alumnos pequeñitos de primer grado, felices en su inocencia, sin ser conscientes de las condiciones indignas en que están siendo educados, eran atendidos por su profesora Benita Toledo Ruiz, quien labora en esta escuela desde hace casi 3 décadas.
Después de ver ese panorama y tomar algunas fotos, salí de ahí con una sensación de angustia, compromiso y dolor: era como ver a una madre que da todo por sus hijos y éstos la abandonan, después de muchos años la visitan y la encuentran en una situación de precariedad que los hace sentir impotentes. Como si las personas a las que se las encargamos no las valoraran y las dejaran destruir. ¿Qué puedo hacer yo por mi querida escuela? ¿Por qué no regresé antes a ver en qué podía servir? Me preguntaba. No es que yo sea una persona muy importante, ni mucho menos, simplemente soy un grano de arena que puede contribuir a la restauración.
Este panorama me motivó a saber la

alumnos en el aula digital

OPINION DEL PROFR. MARTIN RIVERA CERNA
director del turno matutino, quien me atendió el pasado 12 de octubre.
La mañana era lluviosa a causa de los efectos del huracán Jova; llegué a las 8:30 como habíamos acordado y el profesor me recibió amablemente, entramos a la dirección, ahora acondicionada en un salón de los construidos recientemente, ya que las minaciones de la fachada, en donde estaban originalmente las dos direcciones (matutina y vespertina) “no son aptas para seguir en ellas”, sin embargo el espacio que ocupaba la del turno matutino ha sido acondicionado como cocina-comedor.
—¿Cuál es la función de un director de escuela? —inicié la entrevista.
—Es múltiple —me responde—, está el área administrativa, en la que hay que llevar todo tipo de documentación; el área académica, que es apoyar a los maestros en lo que necesiten y en el área pedagógica coadyuvar a que resuelvan problemas pedagógicos; y la gestoría, un director debe ser gestor de muchas obras, no solamente obras materiales sino también gestionar para la escuela algunos cursos de relaciones humanas, algunos talleres para los padres de familia, eventos deportivos, a eso se le llama la gestión.
—¿En qué ámbito cree que ha sobresalido más en los 10 años que lleva como director?

fachada de la escuela

—Yo creo que en lo material se ha avanzado más, se han visto algunos beneficios, desgraciadamente en lo académico no hemos podido avanzar mucho por muchos factores: la situación laboral, la situación propia de la comunidad que la gente realmente no se presta mucho, es un pueblo que está acostumbrado a tener un bajo índice de escolaridad, yo veo que no hay mucho profesionista en Ario, y es feo decirlo, pero en ese ámbito no hemos avanzado mucho. No solamente es por la parte laboral, se necesita impulsar más con la gente del pueblo, yo lo veo como un pueblo muy decaído, muy desanimado, lo vi ahora con lo de la universidad (el plantón para recuperar el campus de la UMSNH del cual se había colocado la primera piedra en terrenos de Ario), poco apoyo para una obra tan grande y realmente no hay mucho interés.
—¿Considera que es falta de interés solamente de los padres de familia?
TRES FACTORES IMPORTANTES
—Me refiero a que hay factores externos que son por ejemplo los paros, es muy sabido que hay muchos paros en todo el ciclo escolar, pero el día que vengamos a la escuela a trabajar uno o dos días, esos días que encontremos el apoyo de los papás, se ocupan el maestro, el padre de familia y el niño, si alguno de los 3 falla no se avanza, el papá regularmente piensa que la educación nada más corresponde al maestro, y se olvida que él también tiene una parte muy importante en ella.
Ataviado con blanca camisa a cuadros, chaleco y pantalón negro, sin dejar de mover sus manos al momento de responder mis preguntas, me informa lo siguiente:
“Son 627 alumnos los que reciben su instrucción primaria en el turno matutino, repartidos en 21 grupos, atendidos por 21 maestros respectivamente, más un maestro de aula de medios, otro que atiende la biblioteca, dos de educación física y una persona de intendencia, ese es el personal que labora en esta escuela”.
Además del director por supuesto, que acomodado frente a su escritorio, rodeado de documentos de alumnos de nuevo ingreso y que está a punto de salir a Zamora a llevarlos sigue atento a  mis preguntas.

parte frontal del edificio viejo

ESCUELAS DE CALIDAD
—¿La escuela cuenta con algún programa federal?
—Intentamos entrar a un programa que se llama escuelas de calidad, pero desgraciadamente por cuestiones sindicales tuvimos que retirarnos, el sindicato lo rechazó. Se consiguió una cantidad de 100 mil pesos hace como 8 años, pero decidimos no gastar ese dinero, regresamos esos 100 mil pesos a Morelia para mantener la unidad porque a mí me interesa más la unidad de los maestros y no una cierta cantidad que pudiera ser buena pero que nos trae conflictos al interior.
“El programa federal consiste en que dan cierta cantidad de dinero, ahora ya son 40 mil pesos nada más —continúa—, el municipio aporta otros 40 mil y los padres de familia cooperan con otros 40 mil, no es obligatorio”.
—¿En qué se utiliza ese dinero?
—Se utiliza en mantenimiento de la escuela, pero también se pueden pagar cursos para los maestros o comprar útiles escolares.
Gracias a 8 maestros que en ese tiempo no estuvieron de acuerdo y que ahora ya no trabajan en la escuela, se rechazó el programa.
Interrogado sobre la participación de la escuela en el programa de desayunos escolares respondió que desde hace 5 años, cuando la administración del entonces presidente municipal Ing. Pablo Gutiérrez Galván, se incluyó a la escuela en este programa.
El director aseguró que hay un comité que se encarga de la cocina en la que los maestros “no tienen nada que ver”.
Dicho comité paga al DIF las despensas que entregan cada mes a la escuela y lo que sobra se utiliza en mejoras para la misma, o en la compra de utensilios de cocina (según el director).

-alumnos en otro de los salones nuevos

El Profr. Martín Rivera llegó a esta escuela como docente en el año de 1983, recuerda perfectamente la construcción original de dicho edificio al que dice que le tiene cariño pero que tuvo que demoler las aulas más antiguas hace un año para evitar un derrumbe, según dictamen de unos ingenieros empleados del ayuntamiento, puesto que ya no servían “ni siquiera como bodegas”.
La escultura de Narciso Mendoza, que coronaba el foro (teatro), según información del entrevistado, se “desmoronó” al tratar de bajarla de la base en que estaba, pues las cuarteaduras provocadas por un sismo la ponían en riesgo.

¿Y LA FACHADA?
En ese contexto de la destrucción del edificio le pregunto:
—¿Qué piensa hacer con la fachada que ya se ve muy abandonada?
—Esta parte —señala con su mano hacia la fachada— se quiere tumbar no porque queramos, sino porque es una necesidad tumbarla, en la junta de padres de familia de hace 15 días les planteaba qué hacíamos, unos quieren que se tumbe y otros no, entonces yo les dije que vamos a conservar el edificio pero hay que conseguir recursos porque rehabilitarlo sale más caro que tumbarlo.
Es como cuando tienes cáncer, sale más caro y doloroso el tratamiento que el ataúd y el sepelio, pensé yo.
—¿No considera usted que se perdería lo único que queda de la historia de la construcción antigua de la escuela?
—De hecho eso manifesté (en la reunión), que le tengo un gran cariño a la escuela, y sobre todo al edificio, por eso tengo aquí tantos años primero como maestro y luego como director, pero está por encima la seguridad de los niños que el cariño que alguien le pueda tener al edificio.

en los frondosos árboles

“He tratado de hablar con ejidatarios, con autoridades municipales, estatales, incluso a Felipe Calderón le mandé una solicitud de cómo reparar este edificio, desgraciadamente no hemos recibido mucho apoyo, nada más los papás pagaron para que demolieran los salones (32 mil pesos el año pasado), y el gobierno federal en un programa que se llama mejores escuelas, nos ayudó para construir un patio cívico en donde estaban las aulas demolidas. Y dejamos la fachada hasta saber si se va a demoler o se va a conservar. Pero no depende de nosotros, sino de un arquitecto que venga a hacer un dictamen y en base a eso así vamos a actuar.
—¿Entonces no tiene inconveniente en que venga un grupo de arquitectos de la licenciatura de Arquitectura del Centro de Estudios Superiores Primero de Mayo de Zamora para que dé su opinión sobre el edificio?
—Al contrario, me parece muchísimo mejor si nos pueden ayudar, es lo que estamos pidiendo, de hecho ya tenemos 2 dictámenes anteriores al que pueda salir nuevo (de ingenieros al servicio del ayuntamiento) pero si tenemos una tercera opinión será mucho mejor. Agradezco que vengan esas personas para que nos hagan una evaluación del daño.

POCO INTERÉS
La verdad lo que le faltó al edificio fue mantenimiento y sobre todo interés.
—¿De parte de quién?
—De todos: de padres de familia, autoridades educativas, de autoridades municipales, de los mismos compañeros maestros… de todo mundo. Yo lo veo como un desinterés en que veíamos cómo se estaba deteriorando y no le dimos mantenimiento.
En estos momentos le informo que el Arq. Sergio Pérez Sustaita tiene interés en visitar la escuela y sólo espera su autorización para hacerlo, acepta inmediatamente.
Ya para terminar la entrevista el director sugiere que se involucre también al director y los padres de familia del turno vespertino, puesto que las obras materiales que se han realizado en su mayoría han sido gestionadas por él. Agradece mi visita y el interés por rescatar lo que queda del edificio.

biblioteca

¿Y EL TURNO VESPERTINO?
Acudí también al profesor Víctor Pérez Castillo, docente en este centro educativo desde hace 27 años y director del turno vespertino desde hace casi 3, cuya matrícula para este ciclo escolar es de 359 niños, atendidos por 16 maestros, me recibió el pasado 21 de octubre y me permitió la siguiente entrevista.
—¿Cuál es su prioridad para este ciclo escolar?
—Elevar la calidad de los educandos, y viendo las necesidades que tienen hay que buscar las formas de atenderlos en su totalidad, ahora tengo dos grupos que están sin maestro porque pidieron licencia, tratar de cubrir esos grupos es la prioridad. Y después viene lo secundario que es lo referente a lo material de la institución. Después de la cuestión de los educandos tenemos el proyecto de la construcción de una dirección, ya ve que aquí —señala con sus brazos a su alrededor—, está funcionando como dirección, biblioteca, bodega, sala de juntas… todo tenemos en este espacio, entonces una de las prioridades es tener un espacio específico para dirección, una bodega, biblioteca que no contamos en el turno vespertino con esos espacios, como en el turno matutino.
Cabe señalar que el Profr. Víctor sigue teniendo su oficina-dirección al costado poniente de la fachada deteriorada, aunque le hicieron algunas remodelaciones, ya que cerraron la puerta interna original y abrieron otra.

alumnos en el aula digital

¿QUIEN DECIDE?
—¿Por qué ustedes no cuentan con esos espacios?
—Ahora sí que es una historia poquito larga —me contesta con una sonrisa en los labios—, se han construido aulas, espacios y todos se dirigen hacia el turno de la mañana y desgraciadamente aquí en la tarde no hemos tenido esa oportunidad de que se dirijan con nosotros.
—¿No trabajan en unidad los dos directores? –le interrumpo.
—Yo sí quisiera trabajar unificadamente, y lo intenté desde que empecé como director y hubo ciertas diferencias que ya no fue posible trabajar –me responde.
—¿No es desgastante trabajar en una misma escuela con opiniones distintas?
—Sí, cuando alguna de las 2 partes se pone renuente, sí es difícil trabajar en forma unificada.
“Todas las instalaciones deben ser para los dos turnos, han venido algunos candidatos (políticos) aquí y yo se lo he expresado, y ellos han dicho ¿cómo es posible que un director diga ésto es nada más para la mañana y ustedes no lo toquen?, sin embargo se está dando como se da en otras escuelas. Porque tenemos 3 aulas que nos construyó el gobierno del Estado, el ayuntamiento y es de nuestros impuestos, de los padres de familia y también deben ser esas construcciones para el turno vespertino”. Sin embargo no es así porque a las aulas nuevas y a la digital (servicio de computadoras e internet) no tienen acceso los alumnos del turno vespertino. Lo mismo que al salón nuevo que alberga la biblioteca.
—¿Quién decide entonces qué se utiliza y qué no en el turno vespertino?
Sonríe y me contesta.
—Por parte de la dirección del matutino.
—¿Tiene más poder entonces el director del turno matutino?
—No tiene más poder, él quiere adjudicarse ese poder —me contesta enfático—, y para no entrar en conflictos hemos tenido que ceder un poquito, y de ahí se ha agarrado aunque los derechos los tenemos todos… Es que él dice yo he gestionado, pero muchos directores anteriores también han hecho gestiones, por ejemplo, está un proyecto por parte de planeación y gobierno del Estado para construir dos direcciones y dos bodeguitas, donde yo también gestioné y estamos esperando a ver cuándo se construyen, pero son para los dos turnos.
—En cuanto a la situación de la fachada del edificio viejo ¿considera que se debe rescatar o que se tiene que tirar?
—Se tiene que hacer una valoración primeramente de la estructura, porque si definitivamente vemos que se le va a invertir más… si es incosteable, o si nos dejamos llevar por la cuestión sentimental de que esto fue el inicio de la escuela…, se debe valorar bien, para ver si es conveniente remodelarlo o tirarlo. Porque es un peligro, yo le tengo prohibido a los niños que se acerquen.
—La valoración arquitectónica ¿cómo la considera?
—A mi modo es que si se puede rescatar, adelante. Siempre y cuando tengamos el apoyo de alguna autoridad porque en lo que concierne al turno (vespertino) no es de invertirle mil ó 2 mil pesos, habrá que invertir buena cantidad y en el turno vespertino sinceramente la situación económica para hacer una obra de ese tipo está difícil.
—¿Acepta colaborar con el turno matutino en caso que se pueda rescatar de acuerdo a la opinión de arquitectos calificados?
—Dependiendo de la cantidad del presupuesto que se nos presente sí, y si hay apoyo del ayuntamiento, ¿por qué no?, siempre y cuando estuviéramos en condiciones.
—¿Qué es estar en condiciones? –le cuestiono.
—En condiciones económicas –me contesta un poco molesto–, aquí como en toda escuela se requiere de gastos, y la situación de la mañana no es igual que en la tarde, las entradas de la mañana son 3 veces más que en las de la tarde, entonces ellos sí tienen las posibilidades y nosotros no.

profesor victor

MÁS RECURSOS ECONÓMICOS EN LA MAÑANA
El turno matutino este ciclo escolar tuvo una cooperación “voluntaria” de los padres de familia de 100 mil pesos (250 por papá) y en el turno vespertino fue de 40 mil pesos (200 padres que aportaron 200 pesos cada uno).
El profesor Víctor comenta que esos “raquíticos” 40 mil pesos que recibió el turno vespertino se invierten en cuestión eléctrica, compra de candados, material de aseo, material deportivo…
—Estamos sin intendente desde julio —continúa—, y ese trabajo se tiene que realizar y se tiene que contratar a alguien.
—¿El intendente lo paga el gobierno del Estado o ustedes?
—Lo paga el gobierno del Estado, pero aquí dejó de venir, no sé si le dieron su cambio o qué pasó, no avisó y nos quedamos sin intendente y hay que pagarle a alguien mientras nos mandan a uno, puede ser cuestión de meses o todo el año. No vamos a andar los maestros juntando la basura –sentencia.
Asegura que el turno matutino sí tiene más posibilidades económicas puesto que cuenta con parcela escolar, cooperativa escolar, más aportación de padres de familia porque hay mayor cantidad de alumnos…, pero está dispuesto a tocar puertas “nomás díganme dónde o con quién y yo voy, si es a Morelia yo estoy en la mejor disposición, sin escatimar recursos económicos, incluso de mi bolsa, con tal de aprovechar y hacer alguna mejora aquí a la escuela no sólo en cuestión de la fachada sino en apoyo para mobiliario o cualquier otra”, concluye. (Continúa la próxima semana)

(Tomado de  GUIA de Zamora, Mich. México. http://www.semanarioguia.com)

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