CONVENIO SOBRE EL PETRÓLEO DEL GOLFO; BANDAZOS DE LÓPEZ OBRADOR; PANISTAS CON AGALLAS; TEMORES PRIISTAS. Salvador Flores LLamas

A C E N T O

Convenio sobre el petróleo del Golfo

SALVADOR  FLORES  LLAMAS

Los dizque patriotas pusieron el grito en el cielo al signar México y EU un convenio para que ambos países puedan explotar el petróleo que subyace en el Golfo de México, y salieron con que se entregó nuestro petróleo a los gringos.

¿Por qué no recuerdan que López Obrador lanzó a las Adelitas a bloquear el Senado y a sus diputados y senadores a tomar tribunas en ambas cámaras legislativas para impedir se aprobara la reforma energética que, entre otros pasos, regularía contratos de riesgo que permitirían a Pemex contratar a exploradoras extranjeras con dinero y tecnología de punta para el efecto?

Arguyeron que se quería evitar la entrega del petróleo al exterior, por ser patrimonio de todos los mexicanos; sin tomar en cuenta que el General Cárdenas, el expropiador del petróleo, creó los contratos de riesgo, porque México carece de recursos para la explotación integral de los hidrocarburos.

¿Acaso el Peje se siente más patriota que Lázaro Cárdenas?

Amlo desató entonces una borrachera de patrioterismo y llamó traidores a quienes disentían de él, como siempre lo hace; cuando él y sus secuaces fueron los traidores a la Patria, por impedir una reforma constitucional que beneficiaría a México y que ahora nos hace falta.

El pseudo patriota pretendía más que todo quitar al presidente Calderón un medio legal para sacar adelante a Pemex, reforzarlo de eje  de la economía, creador de empleos y de riqueza para recatar a 42 millones de mexicanos pobres.

Eso no podía permitírselo el mesías tropical a quien le ganó la Presidencia y quiso derrocar por todos los medios, aunque sin éxito, no para beneficiar a los mexicanos, sino para burlar su voluntad democrática y encaramarse en el poder, igual que sus cuates Hugo Chávez y compinches, que utilizan la democracia de mero trampolín para erigirse en dictadores.

El PRI le hizo el juego a López O. con la reforma energética y otras reformas (como la laboral y la Ley de Seguridad Nacional) para vedar a Felipe cumplir sus promesas a los mexicanos y explotar eso ahora en la contienda electoral también por ambición del poder y –en su caso- para recuperarlo.

Tal ha sido el triste destino de México en los dos sexenios panistas: PRI y PRD frenan las reformas legales y acusan al gobierno de ineficaz, cuando ellos mismos les quitaron los recursos legales para hacer avanzar al país.

Eso, en buen romance, es actuar contra México, es traicionarlo, y son los méritos que esos 2 partidos exhiben para ganar los votos el 1 de julio. El marasmo legislativo es culpa suya, y no inventen que la democracia no ha funcionado.

Lo mismo pasa con la lucha antinarco. Es claro para millones de mexicanos que muchos gobernadores se han coludido con las mafias –no sólo ahora, sino  tiempo ha- y que el auge del narcotráfico se debe a los priístas.

Pero el PRI se desgañita en acusar a Caderón porque se lo dice, y lo culpa de emplear las denuncias contra sus miembros mafiosos con fines electorales, porque la acción de la justicia debe detenerse para permitirle recuperar el poder, aunque ya  lo utilizó para dejar avanzar al crimen organizado.

Es patente que sin la complicidad priísta no estaría tan extendido el narco en todo el país. Pero eso no debe denunciarse, porque evita que la gente vote por Peña Nieto y que el tricolor vuelva  a mangonearnos.

Lo demás es tomar el rábano por las hojas con los perredistas, y exigir cese el embate a los cárteles, so pretexto de miles de muertes que éstos causan y esos partidos exageran y achacan a Calderón, aunque la mayoría ocurre  en estados por ellos gobernados.

Demandan otra estrategia, pero no proponen ninguna eficaz. López O. sale con que volverá el Ejército a los cuarteles en seis meses, sin decir cómo, a no ser que se trate de dejar el campo libre a las mafias –de las que parecen cómplices– pues es clarísimo que las policías estatales y municipales están coludidas y reforzar la Federal Preventiva llevaría años y felices días.

Pedro Joaquín Coldwell, sucesor de Moreira en el PRI, acaba de acusar a Luisa María Caderón de supuesto delito electoral en su elección interna de candidata del PAN a gobernar Michoacán, con una conversación grabada.

Si el PAN hubiera hecho la denuncia, ya le habrían llovido imputaciones priístas de que se basa en la grabación ilícita de una charla telefónica, que puede ser falsa o editada y, desde luego, es extemporánea porque ocurriría hace un año y lo de la gubernatura de Michoacán ya es cosa juzgada.

De lo que se trata es de descalificar las denuncias contra ex gobernadores priístas por cómplices de los criminales, cuyos nombres se han repetido hasta la saciedad: Cavazos Lerma, Yárrington, Hernández Flores, Hernández Deras, Baeza Meléndez, Aguilar Padilla, Fidel Herrera y un largo etcétera. 

¿Por qué tanto empeño del PRI en que le restrieguen esos nombres, en vez de limpiar el camino a Peña Nieto de más lastres, como los de su preceptor Salinas de Gortari y de su tío y antecesor Arturo Montiel, entre otros?

¿Y así quiere el PRI volver al poder?

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A c e n t o

Bandazos de López Obrador

SALVADOR  FLORES  LLAMAS

López Obrador está cansado de casi 12 años de campaña, desde que en 2000 asumió la jefatura de gobierno del DF e inició su camino a Los Pinos con declaraciones tronantes y ofensas al Presidente, reiteradas luego en sus entrevistas diarias, donde su dedito seleccionaba lo que quería contestar.

Agreguemos su decepción porque no ha pegado su república amorosa, pues medio mundo la ve en su justa dimensión: una treta para ocultar su espíritu rijoso y vengativo, que llama traidores a cuantos no le obedecen, y para ganar votos en definitiva.

Mas también le decepciona que las tribus del PRD rechacen su actitud de amor y paz y se trencen en una pugna a muerte por los huesos electorales, sobre todo en el DF que, por ser el único bastión que les queda, sienten que si ahora no ganan un cargo, será mucho muy difícil a futuro.

Por eso Andrés Manuel salió con que si pierde esta vez la Presidencia, se va a la chingada; pero tampoco es para preocupar, pues lo mismo dijo en 2006 y de todos modos sigue en las andadas.

Por otro lado, periodistas de Tabasco desmienten que “la chingada” haya sido un rancho del papá del Peje –como dijeron sus corifeos, para disfrazar su desliz– sino irse para allá era una expresión  del señor, cuando algo le contrariaba, como les sucede a muchos mexicanos.

Le contraría así mismo el tercer lugar que ocupa en el sentir popular entre los aspirantes presidenciales.

Eso de “con mi 26% de votos ya gané”, es vil desplante que ni él cree, y otra patraña para engañar incautos, y luego se duele de que ya no le crean que es niño bueno y gobernará con amor y sin venganzas, contra  lo que reza aquel refrán: genio y figura hasta la sepultura.

Ese cálculo parte de que él ganó con 26% a Ebrard en las encuestas a modo que éste montó para cederle la candidatura de izquierda a AMLO y no se dividiera ésta ni perdiera la oportunidad de llegar al gran poder.

Pero no es posible convertir ese 26% de izquierdistas en 26% de aceptación de todos los mexicanos; pues lo que le dan las encuestas es un 22%, a lo sumo, y a eso que hay que restarle su 14% de puntos negativos.

Más aún, el 26% de los 75 millones de electores que registra el padrón actual, no le alcanzaría, pues sus oponentes lograrían porcentajes mayores, según las encuestas.

 Ese 26% serían 19.5 millones de votos, si todo mundo sufragara; pero el porcentaje promedio esperado de votantes, según datos de últimas lides presidenciales, es del 53% (39 millones 750 mil votos) y un 26% de éstos sería 10 millones 335 mil votos, con los que AMLO no se iría más que a la china hilaria.     

Francamente eso desanima al más pintado, máxime que nadie le cree su disfraz de candidato amoroso, por tantas pruebas de pleitista, vengativo, autoritario y enemigo de las instituciones y de la democracia que ha dado.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

Tampoco ha surtido efecto que haya dado a conocer a 22 miembros de su gabinete, lo que hace para ganar público entre los seguidores, amigos y familiares de los prospectos.

Nombró secretaria de Cultura a Elenita Poniatowska, que anda en los 80 años, y el promedio de edad de los designados es de 74 años; con lo que pueden estar más cansados que el Peje con sus 59 abriles.

Además anuncia crear secretarías nuevas, como la de Cultura y la de Ciencias (para René Drucker) que aumentarían mucho el gasto, cuando uno de los medios para realizar sus proyectos fabulosos es disminuir el gasto corriente del gobierno. Gran incongruencia.

¿Cómo le haría así para construir 5 refinerías, el tren  bala del sureste, crear 7 millones de empleos al año, universidades para todos los jóvenes y hacer una empresa de rango internacional a Pemex, entre otras promesas?   

¿Con qué ojos, divina tuerta? No bastaría con bajar los sueldos de los altos funcionarios, como ha anunciado.

Con éstos y otros embustes, menos alcanzará al segundo lugar en la puja presidencial para disputar el triunfo al primero.        

Se ve, pues, que Amlo no halla cómo quedar bien con los diferentes grupos con que se reúne para tratar de robarles sus votos, y da muchos bandazos, con lo que terminará en que nadie le crea.

Y no hace falta que se vaya tan… lejos; basta que se vaya a su casa, como dijo su carnal Marcelo, que está listo para relevarlo a la hora que se deje.

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 A c e n t o

Panistas con agallas

SALVADOR  FLORES  LLAMAS

Por mucho tiempo ser candidato panista equivalía a jugársela, aparte de que era casi imposible ganar un puesto de elección; lo que menguó un poco en 1979 al estrenarse la reforma política de Reyes Heroles en el sexenio de López Portillo.

Más allá de los primeros 30 años de vida del PAN, nacido en 1939, gente de temple roturó el camino de la democracia mexicana, con escasos compañeros y recursos y una oposición oficial feroz, sin una luz que presagiara el final del túnel, y más en la provincia.

Juan Antonio García Villa, con más de medio siglo de militancia azul, que la inició a los 16 años en su natal Torreón, nos regala ahora destellos de esa ápoca.

En diciembre de 1979, al reciente diputado federal le pidió auxilio un joven que fue su representante de casilla y la noche anterior había recibido una golpiza de unos policías, que –dijo- le quitaron los 7,000 pesos de su aguinaldo.   

Presto, el legislador lo llevó a dar su queja al Jefe de la Policía, a quien los agentes acusados confesaron el atraco y dijeron que sólo había sido de 5,000 pesos, no de 7,000; a lo que el ofendido dijo: ¿Y la madriza, qué?

Con ésta y más anécdotas salpica García Villa su libro 50 años de PAN,  notas de esa brega de eternidad, donde desfilan gente conocida y anónima, dechado de civismo y amor a México.

Durante décadas, miles de mexicanos, la mayoría sin militancia formal en los partidos, fueron héroes anónimos que con esfuerzo, valentía y entusiasmo aportaron mucho a la construcción de la democracia mexicana”, apunta el autor.

Por su entrega desde 1961, el economista y abogado con maestría en Derecho Fiscal, ha sido presidente del comité municipal del PAN en Torreón, del estatal de Coahuila, secretario general del CEN, diputado federal tres veces, primer diputado local en Coahuila y senador.

Candidato a gobernador, subsecretario de Economía, entre tantos cargos, cubiertos con responsabilidad.

Hoy aspira de nuevo al Senado para aprobar leyes necesarias que impulsen a México, “porque desde la alternancia en el 2000, el drama del país y de  Acción Nacional  ha sido la estrategia de parálisis legislativa, impuesta por el adversario”.

Este panista de añeja raigambre y mentalidad actual ayudará, con oficio y generosidad, a retener el poder y alcanzar, en lo posible, una mayoría legislativa que aniquile ese marasmo.

Como en sus tiempos de líder municipal, cuando el PAN ganó contundentemente Torreón y Flores Tapia, prepotente gobernador, mandó no entregarle copias de actas de casilla para que no acreditara el triunfo.

García Villa mamó el panismo de personajes épicos como Jacinto Faya y el ingeniero González Fariño, primer candidato del PAN a gobernar de su estado, cuya campaña cubrí (alumno de periodismo en la Septién García) en 1957, enviado por el director de La Nación, Alejandro Avilés, y pude aquilatar la alta valía de D. Eduardo. 

Coincido, pues, con José Antonio en la vocación de periodista, pues él recopiló en “50 años de PAN” ágiles y sabrosos artículos sobre sus andanzas y sobre próceres nacionales del PAN y de su provincia entrañable, que abrieron el surco con sangre, sudor y lágrimas –e inteligencia- en el México inmarcesible.   

A los miles de panistas anónimos de la época histórica, quienes con su tenaz esfuerzo  –y según muchos, contra toda esperanza- hicieron posible la alternancia del 2000”, dedicó su libro, “por lo mucho que le urge a Acción Nacional retornar a sus raíces”.  

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A c e n t o

Temores priistas

SALVADOR  FLORES  LLAMAS

Les pasó de noche el día del amor y la amistad al PRI y al PRD, enfrascado uno en sus ataques al presidente Calderón por la denuncia de la DEA contra el ex gobernador tamaulipeco Tomás Yárrington; el segundo en sus pleitos de siempre por candidaturas a diputados, senadores y jefes delegacionales.

El tricolor exhibe el temor que le infundió que Josefina Vázquez Mota fuera la candidata presidencial, pues le falló su cálculo del triunfo de Cordero en la elección interna panista, pues los priístas ya saboreaban que harían cera y pabilo del ex secretario de Hacienda.

Si estaban dolidos por  las imputaciones panistas de que son cómplices del narco y, por eso, también culpables del clima de violencia que vivimos, pues obligaron a Calderón al ataque frontal al crimen organizado; más les punzó el involucramiento concreto de tres ex mandatarios de Tamaulipas y que la DEA señalara con dedo flamígero a Yárrington.

En realidad le está saliendo barato al PRI que se ventilen sólo estos casos, porque somos testigos del sabotaje a la lucha antimafias de muchos ediles, gobernadores y jefes policíacos, subrayadamente en estados bajo la égida tricolor.

Hasta por el cambio del titular de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales protestó y lo hizo antes que ocurriera, como en 2010 cundo renunció al mismo cargo Arely Gómez González, y en ambos casos acusó al Gobierno Federal de realizar el relevo para influir en los resultados comiciales.

No es que el partidazo vea moros con tranchetes, sino todo forma parte de la campaña para amedrentar a Calderón para que no ayude a Josefina ni demás candidatos del PAN, y deje la vía libre a los 20 gobernadores priístas que ya empezaron a impulsar con todo a Peña Nieto y demás suspirantes.

Una curiosidad: ¿Cómo se enteró el PRI en 2010 y ahora con antelación de la salida del titular de la FEPADE? ¿Tendrá espías en ésta? A Arely Gómez la incluyó el PRI en todas sus ternas de candidatos para los tres consejeros del IFE, cuya selección tardó más de un año. ¿Confirma eso que tal fiscalía está penetrada por los priístas?

No se conformó el tricolor con que el Tribunal Federal Electoral aprobara la elección de Fausto Vallejo para gobernador de Michoacán, si las objeciones que sirvieron para anular la del alcalde de Morelia debieron valer para ésta.

En fin, el PRI seguirá atacando por todo a Calderón; a ver si éste no le revira y ordena a la PGR denuncie a media docena de ex gobernadores priistas por complicidad con el crimen organizado o por corrupción, que la gente se cansa de señalarlos.

Por su lado el PRD del DF desmintió la república amorosa del Peje con sus pleitos por el botín de 16 delegaciones, 2 senadurías, 40 diputaciones y 27 federales. Tan trenzadas están las tribus, que cancelaron el Consejo Electivo del martes 14, y será necesario que Ebrard y López Obrador usen el dedazo, y más éste, que es el verdadero amo de la izquierda.

Y también el PT, Movimiento Ciudadano y Morena quieren sus tajadas.

Algunos botones de muestra:

Iztapalapa es la delegación más peleada. Encabeza las encuestas Jesús Valencia, el delfín de Ebrard, seguido por Aleida Alavez, y Martí Batres, protegido de la delegada Clara Brugada y el Peje, no figura en los sondeos.

En Gustavo A Madero el aspirante Eduardo Ruiz Méndez acusó, ante Miguel Ángel Mancera, al delegado Víctor Hugo Lobo de querer imponer a Nora Arias, “su compañera sentimental”, acusada por actos de corrupción.

Norberto Nazario, quien deseaba ser senador, cedió a Mario Delgado su  sitio para contender por la GAM, donde René Bejarano quiere imponer  su hermano Helio, quien en 1998 invadió, con una horda de maestros y lujo de violencia el Senado y destrozaron, entre otras cosas, el texto del discurso histórico que Belisario Domínguez pronunció contra el usurpador Victoriano Huerta y por el que éste lo mandó matar.

Otras delegaciones conflictivas son Xochimilco, Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Atzcapotzalco, donde Dolores Padierna impulsa a su hermano Antonio sobre otros prospectos más reconocidos.

Por otra parte, Alejandra Barrales, lideresa de la Asamblea Legislativa, que negoció la candidatura a jefe de gobierno a cambio de ser senadora, se dice que integrará la fórmula con Mario Delgado, ¿y Dolores Padierna y Amalia García, ex gobernadora de Zacatecas, dónde quedarán?

Vale inquirir si las tribus y partidos de izquierda se pondrán de acuerdo, o terminarán por entregar el DF, su último bastión, pues Leonel Godoy dejó  ayer el gobierno de Michoacán, que el PRD controlaba desde el 15 de febrero de 2012, cuando Lázaro Cárdenas Batel sustituyó al priísta Víctor Manuel Tinoco Rubí.

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