CUMBRE LOS PUEBLOS EN RIO+20. Por la justicia ambiental y social

Mapa de la Antigua Grecia.

Mapa de la Antigua Grecia. (Photo credit: Wikipedia)

(Tomado de Red Italiana por la Justicia)

 

 

 

CUMBRE LOS PUEBLOS EN RIO+20

POR LA JUSTICIA AMBIENTAL Y SOCIAL

Desde Italia, pasando por Grecia y por la crisis europea y mundial: la urgencia del cambio.

Superar la crisis? Con otro modelo de desarrollo se puede!

LA PRIMA DE RIESGO ECOLOGICA. LA CRISIS ESTRUCTURAL DEL SISTEMA.

Cada día en nuestro país asistimos a un empeoramiento de las condiciones materiales de vida, al

igual que ocurre con las de miles de millones de seres humanos en el mundo. Cada día la crisis

cosecha sus víctima, consume derechos, alimenta conflictos, destruye esperanzas y elimina futuro.

Desde 2007, primero la crisis financiera y después la económica están desmoronando aquello que

nos queda de la democracia,, poniendo en evidencia la ausencia de una gobernanza global che

pueda indicarnos el camino de salida. A nivel europeo también el escenario es dramático. Una

Europa construida bajo rígidas bases monetarias y no fundada sobre los derechos y la política ha

entrado en crisis. La diarquía de los gobiernos alemán y francés aleja a los pueblos de la

integración, poniendo a los unos contra los otros, mientras sostiene los bancos y los grandes

intereses financieros y comerciales. Precisamente estos últimos son los que han desencadenado la

crisis financiera y son los responsables de que hoy en día, después de haber drenado dinero del

sistema publico, esté a punto de desmoronarse un país soberano: Grecia. La situación griega es el

emblema del proceso de expoliación de los derechos, de destrucción de las economías locales y

nacionales, de cada estatuto de los trabajadores, de cada concepto di res publica y de los bienes

comunes, malvendiéndolos con las privatizaciones y las liberaciones. Al mismo tiempo nos

encontramos delante de la crisis de la representación y de aquella de la soberanía. Las actividades

financieras internacionales extorsionan países enteros y liquidan la democracia. Nuestro país

es victima de las mismas decisiones que están destruyendo Grecia. Austeridad, ajuste de

presupuestos, privatizaciones y subordinación completa del trabajo a las exigencias del mercado,

son las recetas a seguir. Casi parece que la democracia sea un obstáculo fastidioso al que

deberemos renunciar debido al estado de emergencia decretado por los bancos. Nosotros

continuamos recordando a todos que estas mediadas no solo han causado la crisis, sino que además

el hecho de reiterarlas agravará la situación de manera irremediable. Debemos darnos prisa a

retomar las riendas de nuestro destino, dejadas en manos de los partidarios del liberalismo

económico y del turbo capitalismo, tras la máscara del así llamado gobierno “técnico”.

Pero la crisis que tenemos delante no es solo económica y financiera. Es al mismo tiempo

energética, alimentaria, migratoria y sobretodo ecológica. Mientras el conflicto intercapitalista

ocupa el espacio tradicional de la geopolítica y da lugar a la convergencia de los poderes que

deciden el destino del planeta (el 1%), la vida y la suerte de las poblaciones (el 99%) desvían la

atención sobre la destrucción irreversible de la biosfera, sobre los destinos comprometidos de la

reproducción, sobre la faz de opresión de género, más que de la clase, puesta en evidencia por el

actual sistema. La crisis ecológica, por tanto, representa hoy en día el corazón de la crisis y se

manifiesta inmanentemente en el aumento de la temperatura media terrestre y en los escenarios de

catástrofe climática que la acompañan y que no reciben respuesta alguna desde las cumbres de los

gobiernos y de los lobbies mundiales . Una especie de “Guerra a la naturaleza” declarada por el

actual modelo de desarrollo que, con la complicidad y la responsabilidad directa de las fuerzas

políticas que se inspiran, ha superado desde hace tiempo los límites del planeta, destruido a un

ritmo cada vez mayor los recursos no renovables sin garantizar su autoregeneración, contraído un

déficit ecológico sin precedentes en la historia, contaminado, alterado el clima, acidificado los

mares, desertificado muchas tierras, derretido los glaciares, superado los límites de absorción del

planeta. Diciéndolo de manera clara: este modelo es la más grave amenaza a la reproducción de la

vida, a la paz, al desarrollo, a la justicia, al trabajo, al medio ambiente y al progreso civil y

democrático de las generaciones futuras. El modelo capitalista se esta destapando como la más

peligrosa arma de destrucción masiva jamás esperada por el hombre y sus efectos representan

la principal amenaza con la cual la mayor parte de la población del planeta esta hoy obligada

a vivir.

En Italia todo esto es todavía más evidente. Basta con observar la ausencia de prospectivas y de un

plano de políticas industriales, energéticas y comerciales, que falta en nuestro país desde hace 20

años. La falta de preparación de la clase política para analizar y entender los cambios de época

vividos se sitúa en un nivel sin precedentes en la historia de nuestro país. Justo en este momento en

el que no parece haber alternativas al estado de crisis. Italia vive una fase de excepción única en su

historia moderna. El nuevo gobierno trabaja apoyado por una fuerte mayoría que ha sido la

responsable de la crisis y que continua testarudamente a reproponerla una y otra vez. Sufrimos

recetas equivocadas para afrontar la crisis y una metodología en su aplicación todavía más errónea.

Siendo desacreditados o venidos a menos los cuerpos intermedios, las decisiones del gobierno no

vienen mediadas sino impuestas sobre la población, nunca hasta ahora tan distante y al mismo

tiempo tan enfadada con los órganos del poder.

VEINTE AÑOS DESPUES: JUNIO DEL 2012 RIO+20

En la cumbre de 1992, vinieron adoptadas la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB), la

Convención ONU sobre Cambio Climático (UNFCC) y la Convención contra la Desertificación..

Han pasado veinte años y los compromisos de los gobiernos no se han mantenido, todo lo contrario.

Estamos delante de una situación ambiental, social y ecológica dramática y la ciencia nos dice con

fuerza que debemos invertir el rumbo antes de que sea demasiado tarde. El fracaso de las citas

internacionales es hoy en día una constante. Estos espacios cerrados a la sociedad civil y a los

movimientos sirven exclusivamente para que los representantes de lobbies, multinacionales y de la

banca internacional se puedan reunir. Después de la cumbre mundial de la Tierra de hace veinte

años, que tantas esperanzas había encendido, durante Junio de este año en Río se reunirán de nuevo

para discutir no de como se cambia el modelo que esta destrozando la tierra y la mayor parte de sus

habitantes, sino que se discutirá de “green economy”, la cual está lejos de ser una economía

ecológica que considere la justicia ambiental y social. Será el enésimo circo en el que las

financieras querrán crear la enésima burbuja especulativa: la burbuja del carbono. Vía Campesina,

la mayor red de organizaciones campesinas a nivel global, la define como “la mascara verde del

capitalismo”. La financiarización de la economía no se olvida sin duda del medio ambiente. La

financiarización de la naturaleza y de su crisis es el último gran negocio del sistema

capitalista. Los movimientos de la sociedad civil mundial lo continúan denunciando y estarán

presentes en Río para promover una cumbre de los pueblos por la justicia ambiental y social, donde

se trabaje con la academia, la ciencia y las instituciones que quieran contribuir a cambiar el modelo

y construir las alternativas.

La insostenibilidad del modelo de desarrollo y la ausencia de alternativas son de hecho las causas

de la crisis del sistema, difusa ahora en todo el mundo. La inconcebilidad del sistema capitalista

con los límites de la Tierra produce un proceso de continua expoliación de los derechos y

destrucción de las oportunidades de acceso a una vida digna para miles de millones de seres

humanos. A medida que aumenta la contaminación, la destrucción del planeta y de los bienes

comunes, los eventos extremos que golpean nuestras ciudades y nuestros países, mayor es la

pobreza y la injusticia que golpea los estratos medios y más débiles de la población. La inseguridad

ambiental y el acaparamiento individual de los recursos naturales se traduce en formas odiosas de

injusticia ambiental y social. Hablamos de injusticia que nos golpea en diferentes modos.

Partiendo de aquella distributiva, la cual golpea a unas comunidades más que a otras por aquello

del peso de los riesgos ambientales, hasta llegar a la injusticia hacia un particular o una comunidad

privada de su derecho a participar o no reconocida en sus derechos objetivos o colectivos, o cuya

potencialidad y/o desarrollo han sido afectados debido a los daños ambientales causados. Sin

olvidar la injusticia cometida con las generaciones futuras, privadas de la posibilidad de acceder a

los mismos bienes y obligadas a vivir en condiciones peores que la generación precedente.

En frente a este escenario, Rigas, la Red Italiana por la Justicia Ambiental y Social, compuesta por

más de 70 realidades entre comités, organizaciones sociales, sindicatos, entes de investigación etc.

pretende estimular la participación activa de todas las realidades asociativas y de movimiento, así

como elaborar una serie de propuestas fundadas sobre las actividades que las diversas realidades

que se estructuran e integran en red llevan adelante desde hace años. Propuestas que nacen de la

consideración de que el hombre es parte del sistema socio-ecológico y debe seguir las reglas del

ecosistema, a partir de sus límites biofísicos: aprovechar las reservas renovables a un rimo que no

supere la capacidad de regeneración del ecosistema; limitar su uso de manera que se produzca

una cantidad de residuos que puedan ser absorbidos por el ecosistema;aprovechar los recursos no

renovables a un ritmo que, dentro de lo posible, no supere el ritmo de introducción de sustitutos

renovables. Junto a tal evidencia, resulta indispensable imaginar y trabajar en la construcción de

una economía capaz de perseguir los bienes comunes y de aumentar los bienes relacionales,

teniendo en los límites físicos de los ecosistemas los propios límites naturales y la reciprocidad –

en vez de la acumulación- como fin.

FALSAS SOLUZIONES. EL FRACASO DE LOS ORGANISMOS MULTILATERALES Y

DE LOS ENCUENTROS INTERNACIONALES.

La necesidad de una redefinición de la Green Economy

El nuevo modelo que necesitamos debe recolocar al hombre y a las reservas naturales en el centro.

El concepto de Green Economy es en este sentido un contenedor neutro. Puede asumir una

connotación positiva o negativa. La Green Economy confiada unicamente a las lógicas del

mercado, sin reglas y sin una visión precisa es una falsa solución, precisamente aquella falsa

solución detrás de la que se esconde el fracaso de la conferencia de Durban. Pensamos que ha

llegado el momento de calificar la Green Economy, antes de firmar un cheque en blanco para

salvar el mundo del shock petrolífero, del cambio climático y de la crisis financiera global. Esta

calificación puede llegar mediante las categorías analíticas que consideran el agua, la energía, la

comida, el suelo y el aire como bienes comunes, cuya valoración, conservación, mantenimiento,

así como el derecho universal de acceso a las mismos, van acompañados de una renovada

centralidad del trabajo y de la necesaria y urgente conversión del aparato productivo hacia la

tercera revolución industrial. La crisis climática-energético-económica que estamos viviendo es la

crisis de un modelo de desarrollo preciso: el de la segunda revolución industrial. Este modelo esta

basado en las fuentes fósiles y la explotación de estas con una alta intensidad de capitales, y con

una agresiva exclusión de la intensidad del trabajo. Y naturalmente sobre la dilapidación de las

reservas energéticas y naturales (no infinitas y por tanto “finitas”), una dilapidación salvaje sin

ningún respeto por el clima y el ambiente, pero también sin miramientos hacia la exigencia de un

desarrollo económico equilibrado que redistribuya la riqueza producida por los recursos

energéticos en modo ético y parsimonioso. Una Green Economy inspirada en el modelo

centralizado y confiada exclusivamente a las reglas (o a la ausencia de reglas) del mercado,

siempre fuera de control, no nos interesa, todo lo contrario, contribuirá a precipitar la situación

geopolítica. Nuestra visión de la Green Economy va en cambio en otra dirección, hacia el modelo

interactivo y distribuido de Internet. Por ejemplo, desde el punto de vista de la generación de

energía, un modelo que crea cadenas energéticas locales conectando en red miles de pequeñas y

medianas empresas capaces de llevar al mercado (distribuido también) una oferta de servicios

energéticos con alto valor añadido, compatible con las necesidades energéticas del territorio,

sector por sector, desde la industria del turismo a la agricultura, de las zonas urbanas a las

oficinas, y a las zonas industriales, integrando tecnología térmica, eléctrica, de almacenamiento y

de red inteligente. No se trata de un libro de los sueños, sino de un modelo concreto y posible ya

planificado en algunos sitios y en fase de realización en otros. Debido a su naturaleza distribuida,

este modelo energético, por ejemplo, es capaz de responder a las demandas energéticas del

territorio según las lógicas no del beneficio sino de la comunidad, y por tanto de integrase

perfectamente con la batalla por los bienes comunes y la salvaguardia de los recursos naturales.

En Río sera necesario por tanto sostener esta idea de la Green Economy, distribuida, ética,

interactiva, solidaria y bien consciente de la necesidad de ajustarse a los equilibrios naturales del

planeta.

El nuevo humus, sobre el cual cada propuesta de alternativa concreta debe ser sembrada para poder

germinar eficazmente, parte de la distorsión de algunas condiciones de base que son hoy

instrumento de control y de mantenimiento del status quo. Entre estas:

* La salida de la dictadura de las finanzas y del señoraje del dolar

La principal causa de las grandes fluctuaciones bancarias es la enorme masa de instrumentos

financieros creados en los Estados Unidos y utilizada por los especuladores de la Bolsa en varias

partes del mundo. Para salir de la crisis, los Estados Unidos primero y la BCE después, están

metiendo dinero en los bolsillos de los bancos que habían especulado y perdido centenares de miles

de millones de dolares. Hoy en día, el indice Dow John ha vuelto a los niveles del 2007, antes del

gran colapso. La próxima caída será todavía mas ruinosa y afectará todavía más a la economía real,

sobretodo a los trabajadores y a las pequeñas empresas. Como piden los BRICS debemos salir del

señoraje del dólar, sustituyéndolo por una media ponderada de las monedas fuertes che sirva de

unidad de cuenta para el comercio internacional. Al mismo tiempo, para recuperar una parte de

soberanía monetaria, a nivel local deberían nacer otras numerosas monedas locales

complementarias que restauren autonomía a los entes locales para satisfacer las necesidades más

urgentes de los ciudadanos.

* La afirmación de la soberanía energética y alimentaria

La soberanía energética y alimentaria se están convirtiendo en recursos estratégicos para la

supervivencia de pueblos enteros y de grandes áreas de nuestro planeta. La guerra por los recursos

escasos (relativamente a este modelo de desarrollo y no en absoluto), se esta jugando en el plano

comercial (adquisición de tierras, minerías, etc.). Por esto es fundamental continuar a

comprometerse con el desarme y, al mismo tiempo, superar la idea que la globalización sea un

hecho irreversible de la historia. Muchas señales nos dicen lo contrario. Desde Argentina a

Pakistán, de la India a Rusia, muchos países, haciendo frente al aumento de los precios de los

bienes alimentarios y energéticos, han bloqueado las exportaciones para garantizar las necesidades

domésticas. Ha pasado con la soja, el arroz, el grano, el metano, etc. Estos son los signos del futuro

que avanza y que nos dice que la soberanía alimentaria y energética se convertirá en una cuestión

de vida o muerte. De aquí la necesidad de construir mesoregiones que tengan las bases suficientes

para la autonomía y la soberanía en estos dos sectores estratégicos. Indicamos en la región

Euromediterránea la nueva dimensión institucional apta para construir un espacio de mercado

equitativo y solidario en sentido literal, de libre circulación de las personas, de soberanía

alimentaria y energética, a proteger con medidas adecuadas. En este modo están procediendo los

pueblos latinoamericanos hacia la realización de un Mercado Común de América Latina, también

los pueblos del África Subsahariana, etc. En este sentido nuestro futuro es la desglobalización, en el

sentido de autonomía de los pueblos por los bienes vitales de los cuales la humanidad siempre

tendrá necesidad.

JUSTICIA AMBIENTAL, JUSTA SOTENIBILIDAD Y DEMOCRACIA DEL

DESARROLLO.

La justicia ambiental se basa en el principio de que todas las personas tienes derecho a la

protección frente a la contaminación ambiental y de vivir en un ambiente saludable, además de

gozar de la redistribución de la riqueza producida por los recursos naturales. Por esto hoy en día es

urgente declinar y explicar que se entiende por sostenibilidad. Después de veinte años en los cuales

casi todos, desde las corporaciones a los organismos multilaterales, han hablado de desarrollo

sostenible, los datos de la crisis ambiental, ecológica, social, económica y financiera demuestran la

inadecuación de esta propuesta. Parece evidente que el concepto haya estado utilizado solamente

como un instrumento para tranquilizar la opinión publica mundial, que algo se estaba haciendo para

hacer frente a la mayor amenaza de la humanidad. El desastre ecológico, los trastornos climáticos,

las migraciones ambientales, el empobrecimiento de la humanidad, la crisis alimentaria, la recesión

económica, la pérdida de muchos derechos, son los resultados producidos por quien detiene la

gobernanza y son el producto de los que continúan a sostener de manera exclusivamente dogmática

el crecimiento económico infinito. La exigencia es hoy en cambio, la de dirigirse hacia un modelo

basado en la justicia ambiental y social y el consiguiente reequilibrio entre Norte y Sur, que

reduzca los excesos, que tenga como objetivo la suficiencia en vez del crecimiento de la producción

y de la sobriedad de los consumos, que por tanto nos permita reintroducir principios como equidad,

justicia y ética en el concepto de sostenibilidad, y de retomar la atención de los ciudadanos,

distraída por la falsedad y el misticismo hacia la idea de “justa sostenibilidad” y de

democratización del desarrollo”. Un concepto que no incluya tales cuestiones parece privado de

prospectiva ya que no pone en discusión el sistema y el modelo que determina la crisis ecológica.

Hablar de desarrollo sin indicar los fines, los límites y la modalidad con la que alcanzarlo ha

servido solo para continuar produciendo viejas y nuevas injusticias y exclusiones. El desarrollo

debe ser garantizado a todos, los procedimientos deben estar basados en la democracia y deben

estar asegurados también para aquellos que llegarán. Hablamos de una idea de desarrollo y de

justicia intra e intergeneracional. Si esta fuese nuestra estrella polar investiríamos en sectores de

alta intensidad de trabajo y de tecnologías y productos ecocompatibles. Imaginaría una nueva época

de consumos compartidos. En cambio las decisiones de políticas económicas, agrícolas, energéticas

y industriales están todavía fundadas sobre un uso estúpido y ineficiente uso de los recursos.

CONVERSION ECOLOGICA (energética, industrial, productiva y de los consumos): el

terreno sobre el cual pueden confluir todas las luchas de los trabajadores y de los

movimientos por la justicia ambiental.

Hasta cuando no seremos capaces de dar impulso a una reconversi ón del tejido productivo y del

modelo energético fundado en la energía difusa y no acumulada como aquella actual y su sociedad

tendente a un bajo consumo energético con un alto grado de resistencia y capacidad de respuesta

a los cambios, seremos expuestos a gigantescos riesgos, como demuestran los eventos extremos

causados por el cambio climático. Es necesario no solo promover tecnologías alternativas, sino

sobretodo añadirlas en una escala ético-valorada que exige un cambio dinámico capaz de

desencadenar procesos eminentemente sociales. La completa comunidad debe auto-servirse de

mecanismos de autoregulación y al mismo tiempo, de ambiciosas tareas que sólo pueden resolverse

a nivel colectivo, como predisponer de las infraestructuras energéticas interdependientes en el

territorio y revisar la habitabilidad, las relaciones, la reasignación del tiempo, el trabajo, la empresa

y la formación en función de un nuevo escenario de redes. Pero sobretodo, creando mayor riqueza

distribuida y mayor sostenibilidad ambiente, y dando un nuevo protagonismo a la participación

directa de los ciudadanos.

Reconversión significa trasladar el sistema productivo, del ámbito local al internacional, dentro de

los parámetros de sostenibilidad establecida con los limites físicos y biológicos de la Tierra,

reconstruyendo el capital natural erosionado, salvaguardando, potenciando y cualificando la

ocupación y valorizando la dotación de tecnología, de implantar y conocer el sistema industrial y

productivo existente. Para dar impulso a la reconversión al mismo tiempo, debemos basarnos en un

modelo de consumo “compartido”, sin eliminar el carácter individual del mismo. La promoción

de una gestión compartida de los consumos significa control y/o acondicionamiento de las

condiciones en las que el servicio o el bien son producidos, distribuidos y/o previstos. Hacer

participes a los ciudadanos en este sentido significa al mismo tiempo reforzar la practica de la

democracia participativa. Los protagonistas serian los trabajadores, las asociaciones las

administraciones locales, las empresas sociales y privadas, los movimientos. Los ejes sobre los que

hay que trabajar para llegar a una reconversión de las fuerzas productivas son: fuentes renovables y

eficiencia energética; agricultura y soberanía alimentaria, protección del territorio y reconstrucción

del capital natural, industria agroalimentaria y sistema distributivo; infraestructura y su gestión y

gobierno; movilidad y recalificación de la actitud y de los servicios urbanos. Los costes de esta

reconversión están calculados incluyendo a las llamadas externalidades, aquellas relativas a la

recuperación del territorio debido a la contaminación y al impacto de las grandes centrales y de los

grandes implantaciones de trasmisión y transporte de la energía, de producción industrial, de la

logística, de los transportes, de los residuos, etc.

En particular:

ENERGIA

La expansión del modelo actual esta basado en la presunción de la duración infinita de los

combustibles fósiles y de la insustituibilidad del modelo “combustible” (basado en la combustión

de las fuentes concentradas, carbón, petroleo, gas, uranio) disipativo y entrópico. Hoy en día

tenemos la necesidad de volver a un modelo energético “democrático” basado en los procesos

electroquímicos y biomiméticos, desarrollados según un modelo de redes en comunidades locales

interconectadas que excluyan la combustión, volviendo a la explotación de la termodinámica solar

en todas sus formas. Las intervenciones de eficiencia energética son la solución mas simple y mas

económica para combatir las emisiones de CO2, sobretodo si las caracterizamos de un elevado

grado de innovación: en este sentido los programas de las Ciudades Inteligentes (Smart Cities)

deben sobretodo crear las condiciones para la adopción de tecnologías que intenten transformas los

propios edificios, las redes energéticas y los sistemas de transporte, demostrando una concreta

voluntad de transición hacia una economía de zero emisison.

En las ciudades se juega un partido energético-ambiental de nuestro futuro porque las ciudades

poseen las mayores concentraciones de habitantes y de contaminación, y porque ofrecen ambientes

ideales en términos de escala, para la implantación de tecnologías verdes (vehículos eléctricos o

híbridos, generación distribuida de la energía, recalificación urbana, eficiencia energética de los

edificios, producción alimentaria generalizada en el ciudadano verde). En las ciudades se puede ver

mas fácilmente la participación de stakeholders, partes sociales, asociaciones y, sobre proyectos

complejos, también es posible activar nuevos canales financieros, incluso el partenariado publicoprivado.

Desde este punto de vista, es preciso caracterizar, armonizándolos dentro de la diversa

realidades locales, todos las intervenciones en el cuadro de nueva concepción, aquel de las Smart

Grids, en términos de infraestructura, que representan la metáfora operativa del cambio del modelo

social que necesitamos. La Smart Grid consiente realizar el cambio del modelo jerárquico de

distribución y gestión de la energía a un sistema a redes inteligentes, encaminado a la

independencia energética y a la lucha del calentamiento global. La red es un sistema de nodos y

mallas que pone en contacto diversas estructuras de productor/consumidor de energía a varios

niveles y con una coordinación automática, optimizando la producción y la distribución generada

por las diversas fuentes (sobretodo renovables) con los consumos, reduciendo los residuos y

aumentando la eficiencia general del sistema. La red preve un esfuerzo individual (cada ciudadano

seria productor de energía, mas que consumidor) en una visión social (el nacimiento de una

comunidad de la energía con objetivos compartidos), poniendo en practica una concreta visión de

la energía como bien común. Se propone, siguiendo la linea indicada en el ejemplo de planificación

energética de Roma (como en otras experiencias análogas) que por cada ente local venga

planificada una road-map para la aplicación concreta de la generación distribuida de la energía: (1)

individualización de los distritos estructurados en redes, (2) interconexión inteligente y

bidireccional entre los nodos de una red, (3) producción de energía a una elevada eficiencia, (4)

gestión y management con las tecnologías conectadas a la ICT. La planificación energética de un

territorio debe dar respuesta a una serie de emergencias previstas por el modelo existente: la

seguridad de los suministros energéticos; la penetración coherente de las renovables; la innovación

y el desarrollo tecnológico de las comunidades en relación con la agricultura y los bienes culturales.

RECONVERSION DEL TEJIDO PRODUCTIVO

Gran parte de los productos y de los bienes pueden ser reutilizados durante su ciclo de vida,

recuperando la eficiencia en el uso de los recursos y de la energía necesaria, y proyectando su

reciclaje – reutilización al final de su vida útil. Para muchos de estos productos puede implantarse

un acortamiento de la fase productiva, de las materias primas, de la trasformación, de la

producción y de su final, racionalizando los consumos energéticos y los impactos ambientales. A

este final, también por contener la reubicación productiva típica de la globalización que mantiene

unidos a trabajadores de diferentes países, es posible utilizar instrumentos impositivos que, a la par

que nuestra propuesta de tasación de las transacciones financieras, afecte a la exagerada movilidad

de los semitrabajadores y de los bienes, los impactos ambientales y las consecuentes emisiones de

CO2.

La reducción, recalificación y reubicación del producto y de los bienes circulantes y el

alargamiento de su vida útil necesitan de un esfuerzo para mover el trabajo de un sector a otro y

para llegar incluso a la reducción de horarios. Para intervenir en esta materia, también con

tecnologías y procesos apropiados y menos implantados, es necesario reivindicar el papel

proactivo y de control de los trabajadores y de los Representantes Sindicales sobre los

procesos de reconversión industrial. “Como, que y para que producir” debe ser un objetivo

estratégico de la elaboración sindical en los lugares de trabajo, con la defensa de los derechos y de

los niveles de ocupación en el campo abierto de la compatibilidad ecológica y del mínimo impacto

ambiental. Desarrollar el conocimiento, la democracia, la información básica y responsable es el

estrecho camino a seguir, pero necesario si queremos conjugar bienestar y nuevos modelos de

desarrollo ecosostenible.

* Industria militare :

La guerra -siempre abalada con pretextos- es la actividad humana mas antisocial y anti ecológica

que existe. La debacle del movimiento pacifista que, salvo escasos grupos no se opone mas a

guerras occidentales e italianas, es el equivalente a la negligencia que desde décadas impide una

verdadera lucha por la reconversión de la industria bélica. En pleno debate sobre la reconversión

del tejido productivo, la no participación de Italia en acciones militares abriría la puerta a procesos

de conversión de la industria bélica, haciendo posible la transferencia de los gastos en armamento a

inversión social y ecológica.

TRANSPORTE

La frenética circulación de mercancías y de personas a todos los niveles (local, nacional,

internacional) no puede continuar. En particular ha entrado en crisis el binomio vehículo privado –

petróleo, símbolo de la expansión capitalista desde hace más de un siglo: por tanto el entero sector

automovilístico, del transporte de mercancías y del transporte aéreo (con gran impacto sobre el

clima y respecto al cual existe una gran indulgencia general) se deben redimensionar

profundamente, lo que requiere una acción a varios niveles: a) La reducción del trafico y su

exclusión de las áreas urbanas, el abandono progresivo de la propiedad individual del medio de

transporte, el replanteamiento de las infraestructuras y su funcionamiento para favorecer el

transporte publico, b) la relocalización y la logística de los sistemas productivos y de consumo, c)

el uso de motores y combustibles que reduzcan los consumos y las emisiones, d) la asunción de

responsabilidad por parte de la población, e) la comprensión de que la movilidad es un privilegio

del cual gozar por motivos u objetivos funcionales y referentes al crecimiento del individuo en una

sociedad responsable.

MODELO ALIMENTARIO

Es necesario revisar el modelo de producción alimentaria desde el punto de vista de sustituir en

cada territorio y bioregión la propia soberanía alimentaria con el desarrollo de una agricultura

menos dependiente del petroleo y de la química, a través de una alimentación menos dependiente

de la comida importante y en armonía con la producción estacional local. Es preciso hacer una

profunda revisión del modelo alimentario, para favorecer con desincentivos el abandono del

modelo industrial intensivo (de carne y pescado) convirtiendo tales actividades en ecológicamente,

socialmente y éticamente sostenibles. Es necesaria la creación de lazos mas fuertes entre los

Distritos de Economía Unidos y la realidad urbana y rural. De igual modo resulta necesario

promover la difusión y reforzar las variedades locales rusticas que no son modificadas

genéticamente por encima del modelo agro-industrial, y operar en sentido contrario a la tendencia

de mercantilización de las semillas y de la comida, a través de una cultura nueva, en la que los

recursos ambientales y alimentarios sean utilizables y accesibles como un derecho universal.

* Tierra:

Es prioritario contrastar el fenómeno de especulación de la Tierra y el acaparamiento de esta por

parte de las multinacionales (Land Grabbing) y de sujetos especuladores y criminales. La tierra, así

como el agua, debe ser custodiada como bien común para las futuras generaciones, a salvo de las

intenciones de privatizarla, en particular, en Italia, como en todo el planeta, donde debe ser

salvaguardado el derecho al uso cívico del territorio (common) por parte de las comunidades

locales y reconocida la capacidad de hacer propios los estímulos provenientes del exterior en favor

de la misma comunidad, de mantener en el lugar los efectos multiplicativos, de hacerlos nacer

inducidos en la manufactura familiar, artesanal, en el hilo de la energía de los recursos renovables y

en el sector de los servicios. La experiencia y los estudios demuestran que donde la propiedad

colectiva esta presente y opera, se produce mas que en otros lugares la ocupación del territorio por

parte de la población (publico, colectivo y privado), la integración entre patrimonio cívico y

familias residentes, la integración con las empresas locales y, sobretodo, la manutención del

territorio y la conservación activa del medio ambiente, la cohesión de la población y la creación de

comportamientos cooperativos en los campos económico, social y ambiental.

USO DEL TERRITORIO

Un aspecto central en la gestión de los recursos y en la implantación de un nuevo modelo

económico es el uso del territorio. Apoyamos la campaña Stop al consumo del territorio, que

promueve una gestión sostenible de los territorios en contra de la actitud del consumo, que en el

ultimo decenio ha supuesto proporciones preocupantes y una extensión devastante: las áreas

destinadas a construcción privada, las zonas artesanales, comerciales e industriales con relativos

cruces y rotondas se han multiplicado y han servido de excusa para construir nuevas grandes

infraestructuras (autopistas, circunvalaciones, alta velocidad, etc.). En particular, entre las opciones

que en nuestro país han faltado, se encuentra aquella de L’Aquila y de toda la zona afectada por el

terremoto de 2009. Un territorio que representa hoy en día el epicentro de la crisis, envuelto de

especulación, falta de prospectiva y despoblación, pero que para nosotros puede y debe convertirse

en un laboratorio de practicas y en un cambio de dirección hacia la sostenibilidad: ambiental,

energética, económica, social y de democracia; imaginemos una reconstrucción que viva de

proyecciones participativas y reconversiones energéticas y económicas, que sirva de modelo de

excelencia a nivel nacional y europeo. Esta, ademas de la protección del total del territorio

nacional, es la única gran solución que el país necesita, y puede empezar hoy, eliminando la TAV y

los gastos militares.

RESIDUOS

Sostenemos la estrategia conocida como “Residuo Cero”, insistiendo contemporáneamente en

proyectos y practicas que a todos los niveles promuevan la prevención (no generar residuos)

incluso por delante de sistemas de recogida eficientes. La recogida diferenciada y los sucesivos

procesos solo son una parte del problema; la prevención lleva consigo misma la verdadera

reducción en la producción y en los consumos inútiles. Respecto al lema “Residuo cero”,

movimientos, comités, asociaciones y entes locales de muchos países están trabajando desde hace

años con excelentes resultados: a día de hoy hay 72 administraciones locales envueltas, ademas de

haber avanzado mucho en la agenda de la sostenibilidad en 4 macrosectores: aumento de las

recogidas selectivas por encima de los objetivos de la ley (65% a finales de 2012) y en sintonía con

las dos prioridades propuestas por la UE con la directiva de residuos (prevención y reciclaje);

importancia del trabajo en la reducción del residuo, menor impacto ambiental evitando la

eliminación gran cantidad de residuos que pasan a ser reutilizables en las diversas fases

productivas; clausura de las instalaciones de eliminación a través de los procesos políticos y

administrativos que sean contrarios a la lógica de los grandes instalaciones, dirigiendo la atención

tanto a la preciosidad de la materia que a la importancia del trabajo (decenas de nuevos supuestos

hechos sobre las cadenas de recogida y del reciclaje de los materiales).

AGUA

Es necesario que el agua se convierta efectivamente en un bien común, un derecho humano, cuya

propiedad y gestión deben ser publicas, y han de estar bajo la responsabilidad de los estados, tal y

como establece la ONU con el reconocimiento del derecho al agua (resolución 64/292 y sucesiva

resolución del Consejo sobre Derechos Humanos). En este sentido resulta que la ONU debe

gestionar los protocolos internacionales para la realización de tal derecho, poniendo fin a formas de

privatización de la gobernanza, como aquellas que se establecen en el Worl Water Forum. Resulta

que los estados ratifican lo mas rápido posible un protocolo mundial para la aplicación del derecho

al agua y una política activa de defensa de los recursos de cambios climáticos. En ese sentido, la

políticas para el clima deben prever una parte referida al agua que contraste los enfoques

encaminados a la financiación del recurso a través de las concesiones que utilizan los recursos

públicos para financiar las empresas privadas del sector hídrico, los procesos de privatización de la

gestión y las propuestas de explotación del agua como un recurso para las soluciones a los cambios.

Llamamos, pues, nuevos modelos de gobernanza que se basan en la protección del agua como un

bien común y de los sistemas de salvaguarda del recurso y de compensación por la recuperación de

la integridad de las aguas y de los ecosistemas, que han sido destruidos por decenas de abusos con

el objeto de asegurar la justicia económica y ambiental para todos.

Para operar los cambios aquí descritos es necesario recuperar definitivamente una relación de

armonía con la naturaleza a través de la extensión del concepto de “bien común” a la energía y a

otros recursos naturales indispensables para la vida, tradicionalmente configurados y relegados

del parámetro del mercado. Las razones profundas de un proceso de autenticas “revoluciones y

renacimiento cultural” están en la convicción de que respuesta inmediata y real a la crisis, el futuro

del hombre y la habitabilidad de nuestro territorio han sido erradicados por el desarrollo de una

economía policéntrica e integrada, fundamentada en gran parte por la gestión iluminada del

patrimonio natural, por la organización solida de las relaciones y por la cooperación de los

conocimientos. Una unión entre los temas aquí considerados y la manera de considerar la comida,

el suelo y el agua como bienes comunes convergentes, crecerá la comprensión de la nueva fase que

se esta abriendo paso por un desarrollo sostenible.

En este contexto, Rigas conjuntamente a las organizaciones promotoras y firmatarias pretende

promover y valorizar iniciativas y proyectos concretos, que sean capaces de hacer vivir

experiencias de sostenibilidad ambiental y social, desde abajo, partiendo de las necesidades reales

de las personas. Se trata de construir con todos los sujetos interesados, trabajadores, ciudadanos,

comités, etc. objetivos que puedan alcanzar resultados precisos de reconversión, quizás también

parciales o sectoriales, pero que puedan configurar otro modo de usar los recursos, de producir, de

consumir, de vivir. Retengamos esto como el mejor contributo para construir una estrategia

completa de conversión ecológica y de justicia social, al contrario que las políticas liberalistas que

hoy en día prevalecen, y llevarlo también a la lucha de la cumbre de las naciones a Río+20.

Trabajo, defensa del ambiente y de los bienes comunes, reconversión energética, participación

democrática, justicia ambiental y democratización del desarrollo, son las palabras clave y las

propuestas concretas que los movimientos, asociaciones, sindicatos, comités, órganos de

información y sociedad civil hacen a la opinión publica para salir de la crisis sin necesidad de

austeridad y sacrificio, pero con un proyecto e idea de sociedad y de desarrollo que mejore las

condiciones de la grandísima mayoría de los italianos e italianas.

Promueven :

A Sud, ARCI, Action, Altralombardia, Altramente, Amig@s MST-Italia, Attac Italia, CDCACentro

Documentazione Conflitti Ambientale, CETRI Tires/Centro Europeo per la Terza

Rivoluzione Industriale, Citera – La Sapienza, Coordinamento Nord-Sud del mondo, Comitato

3e32, Commissione giustizia e pace/ Missionari Comboniani, Coordinamento Energia Felice,

Contratto Mondiale dell’Acqua, daSud, FIOM, Focuspuller, Forum Ambientalista, Genuino

Clandestino – rete di resistenza contadina, Osservatorio Europa, Rete@sinistra, Rete della

conoscenza, SEM- Sinistra Euromediterranea, Teatro Valle Occupato, Terres des Hommes, TILT,

Trasform!Italia, Università Popolare Interculturale, VAS onlus, Ya Basta

Para adhesiones:

adesionirigasrio20@gmail.com

http://www.reteambientalesociale.org

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