Satisfacción de las necesidades fundamentales. Leonardo Boff

Leonardo nos anuncia varios artículos para estos próximos días.
Trataremos de darles curso. 
Em português, conferir 


Satisfacción de las necesidades fundamentales

2012-12-21

 El ser humano es, por naturaleza, un ser de muchas carencias. Necesita  un gran empeño para atenderlas y así poder vivir, no miserablemente,  sino una vida de calidad. Tras cada necesidad se esconde un temor y un  deseo: el deseo de poder satisfacerla de la forma más satisfactoria  posible y el temor de no conseguirlo y entonces sufrir. Quien tiene,  teme perder: quien no tiene, desea tener. Así es la dialéctica de la  existencia.

Maestros de las más diferentes tradiciones de la humanidad y de las  ciencias de lo humano convergen más o menos en las siguientes  necesidades fundamentales:

Tenemos necesidades biológicas: en una palabra, necesitamos  comer, beber, vestirnos y tener seguridad. Gran parte del tiempo lo  empeñamos en atender tales necesidades. Las grandes mayorías de la  humanidad las satisfacen de forma precaria, o por falta de trabajo o  porque la solidaridad y la compasión son bienes escasos. La primera  petición del Padrenuestro es el pan de cada día, porque el hambre no  puede esperar.

Pero no pedimos a Dios que haga milagros cada día y así nos evite  producir el pan. Pedimos que los climas y la fertilidad de los suelos  sean favorables y que haya cooperación en la producción y en la  distribución de los alimentos. Sólo entonces exorcizamos el miedo y  atendemos a nuestro deseo básico.

Además, tenemos necesidad de seguridad: podemos enfermar y  sucumbir a peligros que nos quitan la vida. Pueden provenir de la  naturaleza, de las tempestades, de los rayos, de las sequías  prolongadas, de los deslizamientos de tierra, de todo tipo de  accidentes. Pueden provenir, principalmente, del propio ser humano que  no sólo tiene dentro de sí el instinto de vida sino también el instinto  de muerte; puede perder el autocontrol y eliminar al otro. Todo esto nos produce miedo. Y tenemos la esperanza de sortearlo. El hecho de haber  vivido en las cavernas y después en casas muestra nuestra búsqueda de  seguridad.

La realidad es que nunca controlamos todos los factores. Siempre podemos ser víctimas inocentes o culpadas. Y entonces clamamos a Dios, no para  que nos saque del borde del abismo, sino para que nos dé coraje para  evitarlo y sobrevivir.

Tenemos, en tercer lugar, necesidad de pertenencia: somos seres  societarios. Pertenecemos a una familia, a una etnia, a un determinado  lugar, a un país, al planeta Tierra. Lo que hace penoso el sufrimiento  es la soledad, el no poder contar con un hombro amigo y una mano  acogedora. Como somos frutos del cuidado de nuestras madres que nos  llevaron en sus brazos, queremos morir dando la mano a alguien próximo o a quien nos ama.

En el fondo del abismo existencial clamamos por la madre o por Dios. Y  sabemos que Él nos atiende porque es sensible a la voz de sus hijos e  hijas y siente el latir de nuestro corazón atemorizado. Ser reducido a  la soledad es ser condenado al infierno existencial y a la ausencia de  cualquier comunión. Por eso es importante satisfacer el sentimiento de  pertenencia, de lo contrario nos sentimos cual perros abandonados  vagando por el mundo.

En cuarto lugar, tenemos necesidad de autoestima. No basta  existir. Necesitamos que nuestra existencia sea acogida, que alguien con sus palabras y actos nos diga: «sé bienvenido a nuestro medio, tú  cuentas para nosotros». El rechazo nos hace tener, aun vivos, la  experiencia de muerte. Necesitamos, pues, ser reconocidos como personas, con nuestras diferencias y particularidades. De lo contrario, somos  como una planta sin nutrientes que se va mustiando hasta morir. Qué  importante es cuando alguien nos llama por nuestro nombre y nos abraza.  Nos devuelve nuestra humanidad negada y podemos seguir adelante con  esperanza y sin miedo.

Finalmente, tenemos necesidad de autorrealización. Este es el  gran anhelo y desafío del ser humano: poder realizarse a sí mismo y  volverse humano. ¿Qué es lo humano del ser humano? No lo sabemos  exactamente porque hasta lo inhumano pertenece a lo humano. Somos un  misterio para nosotros mismos. No es que no sepamos nada de lo humano.  Al contrario, cuanto más sabemos, más se amplían las dimensiones de  aquello que no sabemos. Tenemos saudades de las estrellas de donde  venimos.

Pero sabemos lo suficiente para descubrirnos como seres de apertura, al  otro, al mundo y al Todo. Somos seres de deseo ilimitado. Por más que  busquemos un objeto que sacie nuestro deseo, no lo encontramos entre los seres de nuestro alrededor. Deseamos al Ser esencial y nos topamos solo con entes accidentales. ¿Cómo, entonces, vamos a conseguir  autorrealizarnos si nos percibimos como un proyecto infinito?

En este afán gana sentido hablar de Dios como el Ser esencial y el  oscuro objeto de nuestro deseo infinito. Sólo Él llena las  características del Infinito, adecuadas a nuestro proyecto infinito.  Autorrealizarse, por lo tanto, implica envolverse con Dios. Envolverse  con Dios es despertar la espiritualidad en nosotros, aquella capacidad  de sentir una Energía poderosa y amorosa que atraviesa toda la realidad. Es poder ver en la ola, el mar y en la gota de agua, la inmensidad del  Amazonas. Espiritualidad es sentir el hambre y la sed de un último  refugio, un sentirse seguro en los brazos de alguien en quien se confía, donde, por fin, todas nuestras necesidades serán satisfechas, donde  mueren todos los temores y podremos descansar.

Mientras no elaboremos en nosotros ese Centro, nos sentiremos siempre en la prehistoria de nosotros mismos; seres enteros pero inacabados y en  último término, frustrados.

Cuando entramos en comunión con el Ser esencial por la entrega  silenciosa e incondicional, por la oración y por la meditación, abrimos  un manantial de energías incomparable e insustituible. El efecto es la  pura alegría, la levedad de la vida, la bienaventuranza posible a los  caminantes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: