El Papa Francisco, ante el Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede


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vía El Papa Francisco, ante el Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede.

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El Papa que paga sus cuentas.Leonardo Boff


(Tomado de ATRIO. http://www.atrio.org.  Con comentarios )

El Papa que paga sus cuentas

Leonardo Boff, 25-Marzo-2013

BoffLo que convence a las personas no son las prédicas sino las prácticas. Las ideas pueden iluminar, pero los ejemplos son los que atraen y nos ponen en marcha. Los ejemplos los entiende todo el mundo. Muchas explicaciones confunden más que aclaran. Las prácticas hablan por sí solas.

Lo que ha marcado al nuevo Papa Francisco, ese «que viene del fin del mundo», es decir, fuera de los marcos europeos tan cargados de tradiciones, palacios, espectáculos principescos y disputas internas de poder, son gestos simples, populares, obvios para quien da valor al buen sentido común de la vida. Él está rompiendo los protocolos y mostrando que el poder es siempre una máscara y un teatro, como bien puntualizó el sociólogo Peter Berger, aunque se trate de un poder pretendidamente de origen divino.

El Papa Francisco simplemente obedece al mandato de Jesús que explícitamente dijo que los grandes de este mundo mandan y dominan pero “con vosotros no debe ser así; quien quiera ser grande, que sea servidor; quien quiera ser el primero, que sea siervo de todos; pues el Hijo del Hombre no vino para ser servido sino para servir” (Mc 10-43-45). Bien, si Jesús dijo eso, ¿cómo puede el Papa, garante de su mensaje, obrar de otra manera?

Ciertamente con el establecimiento de la monarquía absoluta de los papas, especialmente a partir del segundo milenio, la institución eclesiástica heredó los símbolos del poder imperial romano y de la nobleza feudal: ropas vistosas (como las de los cardenales), oropeles, cruces y anillos de oro y plata y hábitos de palacio. En los grandes conventos religiosos que vienen de la Edad Media se vivía en espacios palaciegos.

En el cuarto en el que me hospedaba, como estudiante, en el convento franciscano de Múnich, que remonta al tiempo de Guillermo de Ockham (siglo XIV), un solo cuadro renacentista de la pared valía algunos miles de euros. ¿Cómo conjugar la pobreza del Nazareno que no tenía donde reposar su cabeza con las mitras, los báculos dorados y las estolas y ropas principescas de los prelados actuales? Honestamente no es posible. Y el pueblo que no es ignorante, sino fino observador, nota esta contradicción. Todo este aparato no tiene nada que ver con la Tradición de Jesús y de los Apóstoles.

Según algunos periódicos, cuando el secretario del Cónclave quiso poner sobre los hombros del Papa Francisco la «muceta», esa capita ricamente adornada, símbolo del poder papal, se limitó a decir: “El carnaval  acabó, guarde esta ropa”. Y apareció  vestido de blanco, como también acostumbraba a vestir dom Helder Câmara, que dejó el palacio colonial de Olinda y fue a vivir bajo un tejado de media agua en la iglesia de las Candelas, en la periferia; como también hizo el cardenal dom Paulo Evaristo Arns, por no hablar de dom Pedro Casaldáliga que vive en una casita pobre, compartiendo el cuarto con algún huésped.

Para mí el gesto más simple, honesto y popular del Papa Francisco fue ir a la residencia donde se había alojado (nunca se alojaba en la grande casa central de los jesuitas en Roma) a pagar la cuenta a razón de 90 euros por día. Entró y él mismo fue a buscar su ropa, hizo su maleta, saludó al personal y se fue. ¿Qué potentado civil, qué opulento millonario, qué famoso artista haría tal cosa? Sería falsear la intención del obispo de Roma querer ver en este gesto, normal para todos nosotros mortales, una intención populista.

¿No hacía lo mismo cuando era cardenal de Buenos Aires e iba a buscar el periódico, hacia la compra, viajaba en metro o en autobús y prefería presentarse como «padre Bergoglio»?

Frei Betto acuñó una expresión que es una gran verdad: «la cabeza piensa desde donde pisan los pies». Efectivamente, si alguien pisa siempre palacios y  suntuosas catedrales, acaba pensando según la lógica de los palacios y de las catedrales. Por esta razón, el domingo celebró misa en la capilla de Santa Ana, dentro del Vaticano, que es considerada la parroquia romana del Papa. Y después salió a saludar a los fieles a la puerta.

Cosa notable y cargada de contenido teológico: no se presentó como Papa, sino como «obispo de Roma». Pidió oraciones no para el Papa emérito Benedicto XVI, sino para el obispo emérito de Roma, Joseph Ratzinger. Con esto retomó la más primordial tradición de la Iglesia, la de considerar al obispo de Roma «el primero entre sus pares». Por estar Pedro y Pablo sepultados en ella, adquirió especial preeminencia. Pero ese poder simbólico y espiritual era ejercido en el estilo de la caridad  y no en forma de poder jurídico sobre las demás Iglesias, como predominó en el segundo milenio. No me admiraría en absoluto si, como quería Juan Pablo I, resolviese abandonar el Vaticano y fuera a vivir a un sitio sencillo, con un amplio espacio exterior para recibir la visita de los fieles. Los tiempos están maduros para este tipo de revolución en las costumbres papales. Y qué desafío está representando para los demás prelados de la Iglesia vivir la sencillez voluntaria y la sobriedad compartida.

Traducción de Mª José Gavito Milano

6 comments to El Papa que paga sus cuentas

  • Javier Renobales Scheifler

    Me temo que sería lo mismo Pepe Blanco. Siempre será un cardenal del dictador católico del Vaticano.
    El sistema lo tiene todo atado y bien atado. Los progresistas católicos son primero católicos, y luego, sólo en lo que el catolicismo les deje, son progresisitas
    ¿Qué queda de tu pobre margarita?

  • pepe blanco

    No sabía en cuál de los veintiún artículos sobre el papa Francisco colgados en Atrio hacer este comentario. Lo pongo aquí, simplemente porque es el último.

    Hay un aspecto preocupante en la elección del jesuita Bergoglio como papa. Y es que podemos pensar que su elección facilita el que, en el futuro, sea elegido un cardenal del Opus Dei, por ejemplo.

  • Antonio Vicedo

    Muy bueno el que todos estos signos que el hermano Francisco (Por lo de Jesús: A nadie llaméis padre sobre la tierra) empezó a dar y continúa dando que sorprenden porque vienen al ambiente que vienen y se incluyen  en el ambiente actual de la espectacularidad y la pompa del poder vaticanos y eclesiales.

    Cierto que pueden significar, o significan expresión decidida de un compromiso real de prácticas apostólicas (por lo de enviados a proclamar la Buena Noticia a los pobres y, en ellos, a toda la Humanidad) acorde con ese: COMO el Padre me envió (Y hoy, agradecidos, conmemoramos la Encarnación) ASÍ os envío yo a vosotros, pero estos signos aún no comprometen la ruta, si no se percibe de inmediato el avance hacia lo que su autenticidad debe significar y exige.

    Lógico que, para quienes observamos el cambio de orientación, signifique esto un motivo de esperanza y confianza en que, con esta orientación de la ruta,  se puede ir aproximando la llegada a buen puerto, si no se interpone algún desvío, pero es precisamente esta posibilidad, tan convertida en realidad a lo largo de la historia de la Iglesia, después de los inicios de movimientos renovadores, incluido el  del Poverello de Asís con signos y orientaciones evangélicos tan especiales, que conviene estar atentos para que no cunda la infección de culto infantilista a la personalidad del papa

    Los gestos o frutos por los que se va a calificar el carisma petrino de Francisco, están por llegar y el valor de su coherencia les vendrá del parecido con los  más decisivos, permanentes y claros de Jesús.

    La Iglesia y la Humanidad necesitan ir comprobando cada día la respuesta práctica que Francisco dé a esta sencilla pregunta cada mañana al despertar:
    ¿Qué harías, Jesús, y cómo te comportarías hoy,  si tuvieras que vivir en mis circunstancias?

    Y como, las circunstancias estructurales y ambientales generales, no han cambiado tanto como para que Jesús se tenga que cuestionar modos nuevos y diferentes de reaccionar ante ella, la respuesta ya está dada a poco que se la quiera escuchar, respecto a: lo religioso,  lo político;  lo concreto socio-cultural,  lo económico y a  lo interpersonal próximo, o general.

    ¿Nos ha de servir a tod*s de algo ese:-“Buscad primero el Reino del Padre en y para TOD*S sus hij*s human*s aquí en la tierra y SU Justicia, porque todo lo demás vendrá por añadidura?
    Pues eso esperamos, mientras intentamos poner lo que nos corresponde de nuestra parte.

  • Rodrigo Olvera

    p.d
    Digo que es significativo que retome las distinciones de la Dominus Iesus, negándoles el carácter de iglesias a las iglesias reformadas, porque ahí sí que se muestra una continuidad ideológica, más allá de las “rupturas” de estilo, con Ratzinger.

  • Rodrigo Olvera

    Bueno, pues para profundizar en análisis de discurso:
    Yo por supuesto noté y me agradó, que el 13 de marzo se presentara desde el balcón frente a la Plaza de San Pedro como Obispo de Roma y no como Papa. Utilizó cinco veces la expresión Obispo en referencia al Obsipo de Roma  (sea el emérito o él mismo) y ni una vez la expresión Papa
    También noté , que el 15 de marzo dentro de la Sala Clementina ante los Cardenales se presentó como Papa y no como Obispo de Roma. Utilizó tres veces la expresión Papa y ni una vez la expresión Obispo de Roma.
    Luego, el 16 de marzo en la Sala Pablo VI ante los periodistas utilizó una vez la expresión Papa y una vez la expresión  Obispo de Roma.
    El 20 de marzo en la Sala Clementina ante representantes de iglesias, comunidades eclesiales y otras religiones, utilizó una vez “Obispo de Roma y Sucesor de Pedro” y una vez la expresión Papa para referirse a Juan XXIII . [Significativo que retoma las distinciones de Ratzinger en la Dominus Iesus para referirse a las distintas delegaciones]
    El 22 de marzo en la Sala Regia ante el cuerpo diplomático, utiliza dos veces la expresión Papa, dos veces la expresión Obispo de Roma y una vez la expresión Pontífice

    Así que sí, por supuesto que es significativo que en su primer discurso ante el pueblo usara Obispo de Roma y no Papa. Pero parece que no tiene tanta importancia como la que se le ha dado en ciertos ambientes. Usa ambas expresiones. Parece que las usa dependiendo los destinatarios. Lo cual por supuesto no es reprochable. Toda buena comunicadora y todo buen comunicador ha de saber adaptarse a su auditorio. Pero debe prevenirnos de que le demos demasiada importancia a lo que escuchamos adpatado a lo que queremos escuchar.

  • José Ignacio Ardid

    ¡Paz a todos!

    Una vez más el artículo de Leonardo Boff está lleno de sabiduría y me ha ayudado a reflexionar sobre el valor de los gestos como símbolos de aquello que estamos fraguando muy dentro de nosotros mismos. De ahí, también, la importancia de todos los gestos que está haciendo el Papa y que nos hace mirar la vida y la de la Iglesia con algo más de esperanza.

    Saludos,

La “guerra sucia” al Papa Bergoglio


(Proporcionado por Salvador Flores LLamas)

La guerra sucia al Papa Bergoglio

Fuentes eclesiásticas confirmaron que antes del cónclave, diplomáticos argentinos distribuyeron un “dossier” para desprestigiar al ahora papa Francisco e impedir su llegada al pontificado. Ayer, él eligió un lugar modesto en una misa con trabajadores

 

Sábado 23 de marzo de 2013  José Vales / Corresponsal | El Universal04:15

 

BUENOS AIRES.— Justo ahora que el gobierno argentino de Cristina Fernández de Kirchner aparece dando un golpe de timón en su relación con el papa Francisco, fuentes eclesiásticas confirmaron la existencia de un “dossier” del kirchnerismo que circuló en Roma y en los despachos de varios cardenales con acusaciones por presunta violación de derechos humanos y otras irregularidades con el objetivo de “desprestigiar” y obstaculizar la posible llegada del entonces cardenal Jorge Bergoglio al papado.

“Desde antes de viajar al cónclave ya existía la información de que había una campaña sucia en su contra, que contemplaba las denuncias de (Horacio) Verbitsky y todo lo que vino después”, dijo Gustavo Vera, de la Organización La Alameda, que con el apoyo del Papa trabajó contra la trata de personas y el trabajo esclavo.

Después de que la versión trascendiera en los últimos días, sin que el gobierno saliera a desmentirla en ningún momento, las fuentes allegadas al ex arzobispo de Buenos Aires, consultadas por EL UNIVERSAL, precisaron que parte de esa campaña para evitar que el cardenal Bergoglio llegara al papado eran “carpetas escritas en perfecto español” y en cuya distribución habrían participado varios diplomáticos argentinos, uno de ellos con sólidos contactos en los despachos vaticanos.

Luego de que el pasado 14 de marzo hubiera fumata bianca, la primera en alertar de que “algunos cardenales le jugaron sucio a Bergoglio”, fue la diputada opositora Elisa Carrió, amiga cercana del Santo Padre. “(Leonardo) Sandri y (Angelo) Sodano le jugaron en contra. Hicieron todo lo posible para que Bergoglio no fuera el elegido”, advirtió en un programa de televisión.

Ratzinger, el gran elector

No obstante, gente cercana al Papa no duda en señalar a Benedicto XVI “como el gran elector del papa Francisco”. “Nadie se había dado cuenta de que, en los últimos meses, (Joseph) Ratzinger había nombrado al cardenal Jorge Bergoglio como miembro de la Congregación para el Clero y designó a dos obispos en Argentina, lo que hoy se observan como señales claras”.

Una vez en el cónclave, fueron el prefecto de la Congregación para el Clero y la Curia Romana, el cardenal brasileño Claudio Hummes y cardenal filipino y arzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle, dos integrantes del ala reformista del cardenalato, los que motorizaron los votos necesarios para que Bergoglio llegara al papado.

Después de la fumata bianca y con el correr de los días, mientras el gobierno pasaba del estupor a la frialdad y de considerar a Bergoglio “el jefe de la oposición” a llamarlo el “compañero Papa, argentino y peronista”, se conoció que desde la embajada argentina en la Santa Sede, se habían distribuido esos “dossiers”. “No entendíamos por qué el Santo Padre, durante la visita de la presidenta y su comitiva, estuvo tan frío con el embajador argentino”, explicó uno de los amigos más cercanos de Bergoglio en la cura metropolitana.

El embajador es Juan Pablo Cafiero, hijo del histórico dirigente peronista y ex embajador ante la Santa Sede en 1976, Antonio Cafiero, a quien el Papa le quitó la mano cuando éste lo estaba saludando.

Al parecer, Cafiero había contactado a quien ocupara su puesto en tiempos del presidente Carlos Menem, Estaban Caselli, hasta hace unos meses legislador italiano elegido entre los residentes extranjeros, muy cercano a Sandri, ex nuncio apostólico en México en 2000 y actual prefecto para la Congregación para las Indias Orientales, y a Sodano, quien conoce “muy bien todos los despachos del Vaticano”.

Al parecer, Bergoglio supo del “dossier”, pero una vez Papa decidió dar la vuelta a la hoja y colocarle la otra mejilla al kirchnerismo. La prueba es que le anunció a la presidenta Cristina Kirchner en su encuentro del lunes último, que no viajará a Buenos Aires en julio “ni antes de las elecciones de septiembre” para no entorpecer el clima electoral, lo que fue leído en círculos políticos como “todo un gesto de distensión”, después de años de una relación más que difícil.

Pero el escándalo no quedó ahí. Ayer un grupo de diputados de distintos bloques de la oposición presentaron un proyecto para convocar a una interpelación al canciller Héctor Timerman y al propio Cafiero.

“Tenemos información confiable de que se intentó desprestigiar a Bergoglio. Sabemos que la campaña fue orquestada desde la propia cancillería y creemos que tanto Timerman como Cafiero tienen mucho que decir al respecto”, explicó Patricia Bullrich, diputada de la opositora Coalición Cívica.

Según analistas locales, no sería extraño que Sandri tenga pronto un nuevo destino dentro de la Iglesia, al igual que Cafiero, bien lejos de la Santa Sede, como “otro gesto de distensión” con el Papa de parte de la presidenta, quien estaría pensando en Alicia Oliveira, una ex jueza perseguida por la dictadura militar y amiga de Bergoglio, quien fue una de las primeras en salir en su defensa cuando el kircherismo volvió a la carga con las denuncias de que Bergoglio “entregó” dos sacerdotes jesuitas a los militares en 1977.

Esta sería una muestra más del golpe de timón y de los nuevos tiempos “de paz y amor” entre Francisco y el kirchnerismo. Con Francisco convertido en Papa y las maniobras destruidas, allegados a Bergoglio comentaron, como lo hizo Vera, en referencia a la nueva etapa en la relación del Pontífice con la presidenta: “El Papa sabe perdonar, pero no olvida…” .


Divulgan video con testimonio del Papa

El video corresponde a la comparecencia del entonces cardenal Jorge Bergoglio sobre una presunta complicidad con la dictadura militar en la desaparición de dos sacerdotes jesuitas en 1976

 

Viernes 22 de marzo de 2013José Vales / Corresponsal | El Universal

 

BUENOS AIRES.— Las denuncias lanzadas desde sectores del gobierno argentino contra el entonces cardenal Jorge Bergoglio sobre una presunta complicidad con la dictadura militar en la desaparición de dos sacerdotes jesuitas en 1976, pudieron haberse ahorrado con sólo ver las grabaciones de su comparecencia, en calidad de testigo, en el primer juicio de la causa ESMA.

El 8 de noviembre de 2010, el entonces arzobispo de Buenos Aires declaró ante el tribunal oral número 5, y respondió a las preguntas de los magistrados, del fiscal y particularmente a las de Luis Zamora, ex diputado y uno de los abogados defensores más activos de las víctimas desaparecidas y torturadas en la ESMA, el centro clandestino de detención más importante de todos los que tenía el gobierno militar entre 1976 y 1983.

“Me dolió mucho, quise poner en contacto con un familiar y no pude porque estaban medio escondidos. Hablé con gente para que pudiera hacer algo con ello”, expresó Bergoglio ante las primeras preguntas sobre su conducta por aquellos días como Provincial de la Compañía de Jesús.

Encuentros con Videla

En su comparecencia narró dos encuentros con el dictador Jorge Videla y con el comandante en jefe de la Armada, Emilio Eduardo Massera. “La primera fue bastante amable y la segunda fue muy fea, duró sólo 10 minutos”, dijo; las mantuvo, según su testimonio, para pedir por la aparición con vida de lo sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics. “Mire Massera, yo quiero que aparezcan”, dice que le dijo en tono enfático al por entonces dueño de la vida y de la muerte de miles de personas.

Bergoglio narró que por entonces cualquier sacerdote que trabajara de cerca con los pobres “era considerado un zurdo”. A lo largo de su exposición en el tribunal, el hoy papa Francisco narró diversos casos de asesinatos y desapariciones contra miembros de la Iglesia.

Ana María Bianco, hija de María Ponce de Bianco, una de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo que desapareció junto a Azucena Villaflor y Esther Ballestrino de Careaga en la iglesia Santa Cruz, recuerda aquella comparecencia del entonces arzobispo en el juicio.

“Aportó datos sobre lo que hizo por los dos sacerdotes, puso aquellos casos en el contexto de terror que se vivía en el país e incluso en la Iglesia y recordó que tenía relación con Ballestrino de Careaga”.

En el video sobre esa declaración que circuló en la web en los últimos días, aparece el abogado Zamora preguntándole: “¿Usted tenía relación con Ballestrino?”. “Sí, mucha…” responde Bergoglio.

Por su parte, Bianco recuerda que Bergoglio era amigo íntimo de Ballestrino porque “habían trabajado juntos en un laboratorio en la juventud del Papa” y, al parecer esa “relación se había extendido con los años”, hasta que Ballestrino desapareció junto a las otras dos Madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon. El video representa una prueba más de la actitud de Bergoglio en aquellos días de plomo, al punto que ni el tribunal ni la defensa volvieron a pedir una nueva declaración suya ni en ese juicio ni en la segunda parte del juicio de la ESMA que aún se desarrolla en los tribunales porteños.

Pontífice recibe a Pérez Esquivel

Viernes 22 de marzo de 2013Jorge Gutiérrez / Corresponsal | El Universal

 

CIUDAD DEL VATICANO.— El premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel, quien fue recibido ayer en el Vaticano por el papa Francisco, declaró estar “seguro de que Jorge Mario Bergoglio fue una de las tantas víctimas de la dictadura argentina y no un cómplice”.

En una entrevista con la revista “Confronti”, Pérez Esquivel reiteró su convicción de que el papa Francisco nada tuvo que ver con el régimen dictatorial del general Jorge Videla.

El Nobel dijo que él y muchas otras personas “conocemos quiénes eran los cómplices de la dictadura y los denunciamos, hay procesos judiciales al respecto, pero Jorge Mario Bergoglio eligió la estrategia de la diplomacia silenciosa, porque en esa época no era obispo, sino superior de los jesuitas”.

En la misma entrevista, el Nobel afirma que Bergoglio “no estuvo al frente de quienes luchaba por los derechos humanos, como otros sacerdotes, religiosos, religiosas y obispos, pero me consta que él trato de protestar por la violación de estos derechos en Argentina”.

El Papa y Pérez Esquivel hablaron de la situación económica y política de Argentina, así como de las islas Malvinas, cuya soberanía reclama Argentina a Reino Unido.

Ayer se anunció que el Papa oficiará la misa del jueves santo de la próxima semana en la cárcel de menores de Roma, donde realizará el tradicional lavado de los pies a los detenidos, retomando una tradición que impuso cuando era arzobispo de Buenos Aires.