Minima Theologica: en memoria de los muertos de Santa María. Leonardo Boff



Minima Theologica: en memoria de los muertos de Santa María

2013-01-29

Los antiguos ya decían: «vivere navigare est», es decir,  «vivir es navegar», hacer una travesía, corta para algunos, larga para  otros. Toda navegación conlleva riesgos, temores y esperanzas. Pero el  barco es siempre atraído por un puerto que lo espera allí al otro lado.

Parte el barco mar adentro. Los familiares y amigos de la playa saludan y lo siguen. Algunos dejan caer furtivas lágrimas porque nunca se sabe lo que puede acontecer. Y el barco va alejándose lentamente. Al principio  es bien visible, pero a medida que sigue su rumbo parece, a los ojos,  cada vez más pequeño. Al final solo es un punto. Un poco más y  desaparece en el horizonte. Todos dicen: ¡Ya partió!

No fue tragado por el mar. Está allí aunque ya no sea visible. Es como  la estrella que sigue brillando aunque la nube la haya tapado. Y el  barco sigue su rumbo.

El barco no fue hecho para quedar anclado y seguro en la playa, sino  para navegar, enfrentarse a las olas y llegar a su destino.

Los que se quedan en la playa no rezan: Señor líbralos de las olas  peligrosas, sino dales, Señor, valor para enfrentarlas y ser más fuerte  que ellas.

Lo importante es saber que al otro lado hay un puerto seguro. El barco  está siendo esperado. Se está aproximando. Al principio solo es un punto en el horizonte que a medida que se acerca se ve cada vez mayor. Y  cuando llega es admirado en toda su dimensión.

Los del puerto dicen: ¡Aquí está! ¡Llegó! Y van al encuentro del  pasajero, lo abrazan y lo besan. Y se alegran porque hizo una travesía  feliz. No preguntan por los temores que tuvo ni por los peligros que  casi lo ahogaron. Lo importante es que llegó a pesar de todas las  aflicciones. Llegó a feliz puerto.

Así pasa con todos los que mueren. A veces es desesperante saber en qué  condiciones partieron y salieron de este mar de la vida. Pero lo  decisivo es estar seguros de que llegaron, sí, de que realmente llegaron a feliz puerto. Y cuando llegan, caen, bienaventurados, en los brazos  de Dios-Padre-y-Madre de infinita bondad para el abrazo infinito de la  paz. Él los esperaba con saudades, pues son sus hijos e hijas queridos  navegando fuera de casa.

Todo pasó. Ya no necesitan navegar más, enfrentarse a las olas y  vencerlas. Se alegran de estar en casa, en el Reino de la vida sin fin. Y así vivirán para siempre por los siglos de los siglos.

(En memoria dolorida y esperanzada de los jóvenes muertos en Santa María en la madrugada del 27 de enero de 2013).

¿Cuál es el sentido de los buenos deseos para 2013?. Leonardo Boff


Qual es el sentido de los buenos deseos para 2013?

27/01/2013

Ya estamos avanzados en el año nuevo y todavía nos expresamos buenos deseos de salud y prosperidad. ¿Qué sentido tienen tales votos en el contexto mundial y nacional en el que vivimos?

Ellos ganan sentido si ocurre lo que pide con urgencia la Carta de la Tierra, uno de los documentos más importantes y promotores de esperanza del comienzo del siglo XXI: «un cambio en la mente y en el corazón, un nuevo sentido de interdependencia global y de responsabilidad universal» (conclusión). Es decir, si tuviésemos el coraje de cambiar nuestra forma de vivir, si el modo de producción y de consumo tomase en cuenta los límites de la Tierra, en especial, la escasez de agua potable y los millones y millones de personas que pasan hambre.

No es imposible que pueda haber una quiebra sincronizada del sistema-Tierra y del sistema-vida. Los tsunamis y los huracanes son pequeñas anticipaciones. La biodiversidad podrá en gran parte desaparecer, como en las conocidas 15 grandes destrucciones sufridas antaño por la Tierra. Muchos humanos también perecerán y se salvarán apenas retazos de nuestra civilización.

Jared Diamond, conocido especialista en biología evolutiva y biogeografía de la Universidad de California, en su libro Colapso: por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen (Debate 2006) mostró como ese colapso ocurrió en la Isla de Pascua, en la cultura maya y en Groenlandia del Norte. ¿No sería una miniatura de lo que podría ocurrir con la Tierra, una Isla de Pascua ampliada? ¿Quién nos garantiza que eso no será posible?

Hay flechas en nuestros caminos que apuntan en esa dirección. Y nosotros, divirtiéndonos, riendo despreocupadamente, jugando en las bolsas especulativas, como en la fábula de Kierkegaard: un teatro está en llamas, el payaso pide a gritos a los espectadores que vengan a apagarlo, pero nadie acude pues todos creen que es parte de la obra. El teatro se quema, consumiendo el auditorio, los espectadores y los alrededores. Noé fue el único que leyó las señales de los tiempos: construyó un arca salvadora, garantizándola para él, su familia y representantes de la biodiversidad.

Pero entre Noé y nosotros hay una diferencia: ahora no disponemos de un Arca que salve a algunos y deje perecer a los demás.  Esta vez o nos salvamos todos o perecemos todos. Con razón nos convoca en su parte final la Carta de la Tierra:

«Como nunca antes en la historia, el destino común nos convoca a buscar un nuevo comienzo». Obsérvese que no se habla de reformas,  mejoras, recortes, regulaciones, sino «de un nuevo comienzo». No es que tales iniciativas no tengan sentido, pero serán siempre más de lo mismo e intrasistémicas. No resuelven el problema-raíz: el sistema que debe ser cambiado, solo retrasan la solución. El sistema se encuentra corroído por dentro y se ha transformado en una amenaza para la vida y el futuro de la Tierra De él no podrá venir vida nueva que incluya a todos y salve nuestro ensayo civilizatorio. Esto supone reconocer que los valores y los principios, las instituciones y los organismos, los hábitos y los modos de producir y consumir ya no nos aseguran un futuro discernible. Un «nuevo comienzo» implica inventar una nueva Tierra y forjar un nuevo estilo de «bien vivir» y «bien convivir», produciendo lo suficiente y lo decente para todos, sin olvidar a la comunidad de vida y a nuestros hijos y nietos.

Los ejes articuladores ya no serán la economía, el mercado, el sistema bancario ni la globalización, sino la vida, la humanidad y la Tierra, considerada como Gaia, superorganismo vivo del cual nosotros somos su porción consciente e inteligente. Todos los demás subsistemas han de servir a este gran sistema uno y diverso en el cual todos serán interdependientes, construyendo juntos un destino común, también con la Madre Tierra.

La situación de la Tierra y de la humanidad es comparable a un avión en la pista de despegue. Comienza a correr. Todo piloto sabe que llega un momento crítico en el que el avión debe despegar, pues en caso contrario se estrellará al final de la pista. No son pocos, como Mijaíl Gorbachev, Martin Rees, James Lovelock, Eduard Wilson, y Albert Jacquard entre otros, los que nos advierten: hemos pasado el punto crítico y no levantamos vuelo. ¿Hacia dónde vamos?

Como la evolución no es continua sino que da saltos, nunca perdemos la esperanza, antes bien la cultivamos, de un salto cuántico que nos salve con una nueva mente y un nuevo corazón y, por eso, con un destino prometedor para 2013.

*Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor.

Daily Prompt: Musical


Daily Prompt: Musical.

vía Daily Prompt: Musical.

He dejado de temer a mis temores. P. Emilio González Magaña


(Tomado de GUIA, www.semanarioguia.com.mx )

He dejado de temer  a mis temores

Una de las expresiones más comunes que escucho en el ámbito de la formación al sacerdocio es “tengo miedo”, “mis temores son más grandes que mis deseos de superarlos” o muchas otras semejantes. Podríamos suponer que estos miedos son privativos de los jóvenes que están en búsqueda de su vocación pero no es verdad pues, desafortunadamente, se presenta en muchos adultos que, supuestamente, hemos elegido un determinado estado de vida. En estos días, una amiga mía me invitó a reflexionar sobre el tema de los “temores” con un escrito de Ernest Hemingway, uno de los grandes autores estadounidenses del siglo XX, galardonado con el Premio Nobel de literatura en 1954 y cuyas ansias de aventura y acción le llevaron a desarrollar su pasión por escribir y su deseo por vivir intensamente. Me uno a él para expresar con firmeza: “Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo”. Basta de soledades acompañadas que sólo dejan miedos que paralizan, que impiden enfrentar las heridas y asumir con paz la realidad presente.

“Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso cuando no lo intento”. Nuestros enemigos permanentes nos obligan a habituarnos a vivir desde la rutina y, una vez que canonizamos nuestra mediocridad, obviamente nos da miedo lanzarnos a vivir apasionadamente. “Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta que de todos modos opinan”. Y lo que es peor, nos critican desde una envidia irracional por lo que hacemos o por el modo como hacemos las cosas y no soportan vernos felices y en paz. La mayoría de las veces ni siquiera están bien informados de nuestras actividades pero les urge destruirnos y hablar mal de nosotros porque así se sienten menos insignificantes. “Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mí mismo”. Es sumamente común encontrar a muchos que desde el servilismo y la adulación hacen cosas absurdas con tal de ser aceptados y quedar bien con los demás, especialmente con quienes tienen el poder.

“Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer”. Nos olvidamos que la cruz es imprescindible para vivir de lleno el gozo de la resurrección; que nuestras crisis son positivas cuando las enfrentamos con ánimo de superarlas y crecer, sin quedarnos estancados. “Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras”. ¡Cuánto daño hace la mentira! Pero tristemente no admitimos que, al integrarla a nuestra forma de vida, tarde o temprano, nos destruirá. “Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo”. Sin embargo, para creerlo verdaderamente, debemos aceptar el riesgo de creer con la cabeza y el corazón que el Señor Jesús ha vencido a la muerte y que nos permitirá encontrarnos un día con quienes ya se han ido. “Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia”. Pobres de aquellos que creen que odiándonos podrán destruirnos porque son ellos quienes vivirán frustrados, angustiados y desesperados porque jamás llegarán a comprender el significado del amor.

“Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo”. Y cuando, finalmente, lo logramos qué felicidad experimentamos cuando asumimos que ni somos perfectos y que reírnos de nosotros mismos nos hace más humanos y más comprensivos con los demás. “Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día tras día”. Y damos gracias a Dios por cada día vivido, por cada minuto en el que podemos sentir que tiene sentido nuestra vida, a pesar del cansancio, de la vejez y la enfermedad. “Temía al pasado, hasta que comprendí que es sólo mi proyección mental y ya no puede herirme más”. Y ya no me hiere  porque me decidí a romper las cadenas a las que me había acostumbrado y que ya ni cuenta me daba que me impedían ser libre. “Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella” y la sonrisa de un niño y el amor de una madre y el perdón y la amistad de quien me acepta como soy. “Temía al cambio, hasta que vi que aun la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar” y porque sé que no sería feliz como era hace algunos años por tanto que Dios me ha dado.

Por todo esto,  “hagamos que nuestra vida cada día tenga más vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más. Hay que vivir ligero porque el tiempo de morir está fijado”.

CBTA 290, en Ario de Rayón. Amparo Solís Barragán


(Tomado de GUIA, Semanario Regional Independiente, Zamora, Mich., México).

www.semanarioguia.com.mx

A principios de febrero se inaugura CBTA 290, en Ario

Por Amparo Solís Barragán

ARIO DE RAYON, Mich., 23 de enero de 2013.‑‑ Con un avance de más del 95% en la construcción, se tiene contemplada la inauguración del edificio del Centro de Bachillerato Tecnológico 290 (CBTA) a principios de febrero en el que seguramente estará al cien por ciento la obra.

La construcción consta de cuatro edificios integrados por 7 aulas, biblioteca, auditorio con capacidad para 110 personas, sala de juntas, baños, sala audiovisual, cisterna, patio cívico, bodega, laboratorio, módulo de tutorías, centro de cómputo y andadores.

Dicha construcción se realizó en 6 hectáreas de tierras donadas por el ejido Lázaro Cárdenas, de Ario, a un costado de la Secundaria Técnica #46, en un panorama meramente natural que estará rodeado por un complejo ecológico, área verde compuesta del césped y árboles que plantarán próximamente además de los que se lograron salvar a la hora de construir.

Cabe señalar que la construcción se hizo en 2 mil metros2, equivalente al 3.3% de las 6 hectáreas, el resto del terreno fértil está destinado para la investigación agrícola y pecuaria en el que se contempla un vivero e invernadero y posiblemente corrales para ganado.

La construcción tiene un presupuesto de entre 24 y 26 millones de pesos, el mobiliario o equipamiento entre 10 y 12 millones, que da un total de 36 a 38 millones de pesos de inversión aproximadamente.

El mobiliario es de tecnología de punta, y consta de mesas de estudio, escritorios, pizarrones, computadoras…

El edificio se podría ocupar inmediatamente después de la inauguración, ya que los alumnos inscritos realizan sus estudios en las casas ejidales de la comunidad agraria Lázaro Cárdenas y Potrerillos que amablemente accedieron a prestar los ejidatarios.

La construcción inició a finales de septiembre y se contemplaba terminarla en diciembre del año pasado, sin embargo por cuestiones climatológicas se atrasó un poco y estará lista a principios de febrero, fecha en que se llevará a cabo la inauguración de dicha obra que estuvo a cargo del Arq. Edgar A. Méndez.

Según el director de CBTA existe un protocolo para recibir la obra sólo si está al cien por ciento terminada.

En información proporcionada por uno de los integrantes del Comité de Lucha, Felipe Peña Verduzco, en Zamora urgía un centro educativo destinado a la agricultura; el más cercano está en Ichán, en la cañada de los 11 pueblos.

Reconoce a la alcaldesa Rosa Hilda Abascal y al gobernador Fausto Vallejo, quienes dieron seguimiento ante el gobierno federal para concretar el proyecto, porque no se dejó escapar el recurso económico que ya estaba etiquetado, y no se conformaron con una “escuela patito”, que era lo más fácil: construir en terreno pequeño para salir del problema. La alcaldesa aceptó la propuesta del comité de lucha y los ejidatarios de construir en un lugar común. “Se le reconoce el sentido común, que no es muy común en los gobernantes y se fue por el proyecto más difícil propuesto por el pueblo, no dio una salida fácil y el pueblo reconoce su apoyo y perseverancia”, comentó Felipe.

A quien también se agradece el apoyo es a la comunidad agraria Lázaro Cárdenas quien decididamente donó el terreno para la construcción, “si no fuera por ellos posiblemente se hubiera perdido el proyecto”, subrayó.

Faltaría de construir la vía de acceso a la escuela, tramo de aproximadamente 400 metros; se sugiere un proyecto sustentable que beneficie al peatón que pueda llegar andando al edificio, con rampas para discapacitados; al ciclista con un área para bicicletas y otra para vehículos.

Antes de concluir la plática con el entrevistado, dijo: “Un reconocimiento a todos los voluntarios que han apoyado nuestra lucha, sin ellos jamás se habría concretado la obra. Su solidaridad ha sido invaluable, entre ellos los ejidatarios de Villafuerte, quienes han donado un terreno para la educación y gracias a ello podemos seguir pensando en un mejor futuro”.

MOSAICO, 17-I-013


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Del huerto de Lupita. (Foto SMC)

Martínez Campos, 17/I/013

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 17 de Enero.-  NOS HAN TOCADO TIEMPOS tan moviditos, por cualquier lado que seles mire, que de plano ya nos  sentimos todos trambuluqueados. Sobrarían los ejemplos, pero me atrevo a mencionar dos muy importantes, el de las cabañuelas y el de la cuesta de enero. Ahora las cabañuelas parece son permanentes, porque ya avanzado el primer mes, los nublados se repiten y las natas de nieblas (espero que no sea neblumo) se extienden. Y también la cuesta de enero, ésta más metafórica puesto que ha significado siempre las angustias entre paterfamilias porque el dinero alcance, una vez de los gastos protocolarios, obligados por las costumbres decembrinas de echar la casa por la ventana. Pero si las cabañuelas nos dejan la incertidumbre de los cambios climáticos, la cuesta de enero  nos deja la seguridad de que se prolongará hasta diciembre y, en un descuido, se volverá permanente por siglos y siglos. DICE LA PRESIDENCIA municipal que los 536 empleados municipales se verán beneficiados con un incremento salarial negociado del 4.5 por ciento. No sé si pueda haber consenso negociado de que ese aumento sea significativo conforme a sus tabuladores, que no han de ser tan abultados como los de funcionarios de niveles superiores, o regidores. “Así mismo, dentro de los acuerdos alcanzados con el gremio sindical se negoció la adquisición de un vehículo para uso del departamento de Parques y Jardines que forma parte de la Dirección de Servicios Públicos…, Ambas partes, reconocieron la disposición para alcanzar acuerdos en las negociaciones sin que ello afectara los servicios que se prestan a los piedadenses por parte de los empleados municipales. Así mismo, ratificaron su compromiso por hacer de La Piedad, el mejor municipio de Michoacán”, señaló también la dependencia. LA VENTAJA DE la medicina institucionalizada, es que su cobertura se extiende cada vez más a “quienes más lo necesitan”, como se dice ahora, aun cuando a veces los médicos, paramédicos y personal (no se diga los “pacientes”, que muchas veces deben ser pacientes) deveras la sufran cuando los medicamentos no llegan, o llegan retrasados. Las enfermedades no las inventamos nosotros, aun cuando dicen que hay enfermedades de la pobreza (falta de alimentación adecuada o de condiciones ambientales y sanitarias adecuadcas), o de la riqueza (en este caso por tragones),pero si llegan, pues a curarlas y para eso está la profesión médica tan noble y la noble profesión de paramédicos, socorristas y trabajadores del ramo. DEL 21 AL 23 de febrero se efectuarán aquí en La Piedad, las jornadas quirúrgicas de labio leporino y paladar hendido. Desde hace 28 años, viene cada año un equipo de médicos estadounidenses de “INTERFACE de San Diego,  California, en coordinación con la Fundación Filantropica La Piedad, AC.y la CRUZ ROJA Mexicana, delegación La Piedad, lugar donde se ofrecerá la atención a los niños que reciban las intervenciones”, anunció el gobierno municipal. Y agregó que La recepción de candidatos a las operaciones y la entrega de fichas, se llevará a cabo el 21 de febrero, en las instalaciones de la Cruz Roja Mexicana, ubicada en la calle Pedro Moreno número 95, Fraccionamiento Peña. Las cirugías se efectuarán los días 22 y 23 de febrero. “Cabe señalar, que las operaciones se efectuarán para todas aquellas personas de la región del Bajío, sin importar el estado o municipio, que tengan este padecimiento y se prestará servicio de albergue y alimentos para los familiares  que acompañan a los enfermos y sus servicios serán gratuitos”. Y para mayor información se puede acudir directamente a las instalaciones del DIF La Piedad, ubicadas en Enrique Ramírez No.75 Fraccionamiento Jardines del Carmen. O bien, en los teléfonos (352) 522-01-22 y/ó  526-59-67”, dijo también la presidencia municipal. DESPUÉS DE LO que voy a decir (escribir), el padre Ricardo González, de Zamora, me va a decir que qué me tomo. Lo voy a decir de manera popular: resulta que durante su homilía, en la fiesta patronal de Ziquítaro, el ombligo del mundo dicho sea de paso, se voló la barda al ir al mero fondo del asunto y decir que si nos aceptamos, todos, hijos de Dios, aceptaremos nuestra dignidad y respetaremos a los demás que por ser ellos también hijos de Dios, merecen respeto. Bien dicho en nuestro pueblito, que a lo largo de los tiempos a veces ha recibido motes de pelionero, en una fama que, la mera verdad, a veces parece abultada, porque no somos ni más ni menos pelioneros que los demás, je je. Y nos invitó a prestar especial atención a los ancianos y enfermos (o al revés voltiado, que es lo mismo). EN MI CASO, viendo las cosas a estas alturas de los 78 entraos a los 79, llego a la conclusión de que para mi es una bendición haber llegado a viejo. Y eso a pesar de los múltiples tropezones en la vida y de que a veces se me olvidan los nombres de personas que no veo en medio siglo…o menos porque dicen que no es que se vaya el tren, pero a veces como que empieza a irse el avión, je je. En cuanto a mi oficio, reconociendo mis límites, en mi región he recibido tanto en Penjamillo como en La Piedad, reconocimientos de las autoridades por mi trayectoria. Y agradezco infinito a GUIA, donde llevo en colaborar unos veinte años, esa felicitación y esa expresión de “ nuestro eficiente columnista y corresponsal en La Piedad”. Gracias mil, pero no crean, también reconozco mis límites, porque como digo, no es lo mismo 20 que 78 entraos a 79. (www.ziquitaromipueblito.wordpress.com).

ZIQUITARO. SU FIESTA PATRONAL 2013. IV


 

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

MartÍnez Campos, 16/I/013

GUIA

Silviano Martínez Campos

ZIQUÍTARO, municipio de Penjamillo.-  La comunidad de Ziquítaro reiteró una vez más su devoción a la Virgen de Guadalupe, durante la fiesta patronal que culminó el día 12 con una misa concelebrada en la que el oficiante, padre Ricardo González, de Zamora, expuso el fondo del mensaje guadalupano: la dignidad de cada ser humano, hijo de Dios y la invitación por ello a valorarse y con una fe más madura, hacer comunidades más pacíficas y más justas.

Durante una semana La Guadalupana recorrió los diversos barrios, donde fue velada su imagen, en medio del festivo entonar de cánticos y el tronido de cohetes que, según testimonios, parecían sana competencia para ver quién expresaba mejor sus alegrías, manifestadas también con diversas bandas de música que alegraron los aires ziquitarenses.

Pero el doce, la fiesta central, el ambiente externo al templo se alegró durante la mañana con una banda del pueblo de músicos, Ichán, la que hizo bailar por la noche en la cancha deportiva anexa a la plaza, a cientos de lugareños y visitantes; mientras iluminaba el lado oriente de la plaza, el casillo vistoso a cargo de artesanos de Jacona.<

SERENATA FAMILIAR

Por la noche,  una serenata festiva y familiar, en torno al bello jardín, por cuyos corredores paseaban jóvenes, muchachos y muchachas con lo mejor de sus galas, los de aquí, y los de allá, del otro lado, los familiares que  se congregan para convivir con los suyos de aquí.

Pero una serenata peculiar, por cuanto “daban la  vuelta”, desde luego sin ramos como antes ni confetis, ni serpentinas, pero sí carriolas en abundancia los jóvenes esposos con sus pequeños, mientras otros en sus mismos brazos, lo que daba la impresión de ser una serenata familiar donde los adultos, mayores o no tanto, observaban atentos desde las bancas a la juventud festiva.

LA FUENTE DE LA ALEGRÍA

El presbítero Ricardo González, doctor en teología y maestro en el seminario mayor de Zamora, se fue a fondo con su mensaje, en torno al significado de la fiesta guadalupana, al subrayar la fuente de la verdadera alegría y de la verdadera confianza en estos tiempos difíciles que vivimos. Ni el tener, ni el poder ni el saber dan seguridades, sino la confianza motivada por el hecho de sentirse hijos de Dios, condición que es de todo ser humano, y por lo tanto asumir su verdadera dignidad y respetar la de los demás.<

Recordó que en 1531, año de las apariciones, los indígenas sentían gran tristeza, sus ciudades y templos habían sido destruidos y el mismo Juan Diego a sí mismo se consideraba disminuido, pero al aparecérsele una mujer vestida de sol, va tomando conciencia de su dignidad de hijo de Dios.

LA CLAVE, RECONOCERSE HIJOS DE DIOS

Luego, en otra parte de su homilía, el padre Ricardo González habría de afirmar ante una feligresía atenta que llenaba el templo: “Muchas de las dificultades que encontramos hoy en  nosotros, en las personas con las que convivimos, es porque no nos hemos reconocido verdaderamente como hijos amados de Dios. Y andamos buscando nuestra dignidad y nuestra valía en los bienes, en el poder sobre otros, en lo que sabes. María de Guadalupe nos enseña en ese encuentro con Juan Diego, que valemos no  por ninguna de esas cosas, que valemos  porque Dios nos ama y nos trajo a la vida y nos acompaña todos los días. Allí está nuestro valor y eso nadie nos lo  puede arrebatar”.

“Cada uno de los seres humanos somos hijos de Dios. Por lo tanto, somos hermanos unos de los otros y merecemos respeto, no por el color de la piel. No por el dinero ni la casa que tenga, no por lo que sabe o por los vínculos y poderíos que tenga con otras personas. No, el otro me merece respeto y dignidad, porque es hijo de Dios, igual que yo”, dijo también el presbítero.

Y además expresó el maestro de los seminaristas zamoranos: “Por todos lados oímos quejas de violencia e inseguridad. Que esta comunidad sea reconocida porque sabe respetar la dignidad de las personas. Porque las familias educan a sus hijos para que cada  persona sea valiosa, la vida de cada persona valga …Cuando escuchamos a María diciendo: yo soy portadora de un mensaje de paz del Dios por quien se vive, que eso inspire nuestra manera de vivir”.

“ Que seamos amantes, defensores, promotores de la vida. Y de la vida en todas sus manifestaciones. Vivir no es solamente respirar. Vivir según Dios, es estar en paz con los demás. Para qué queremos vida física si estamos llenos de temor; para qué queremos vida si estamos entre el miedo y la inseguridad. Necesitamos recuperar como creyentes, como devotos de María de Guadalupe, el amor por la vida, y la vida que Dios quiere, es la vida de hijos y de hermanos”, expresó.

En referencia al tío Bernardino que se menciona en el relato guadalupano, simboliza para nosotros el valor tan grande que tiene a los ojos de Dios los ancianos y los enfermos, dijo el sacerdote, y agregó que ser devotos de María de Guadalupe, es preocuparnos por los hermanos ancianos y enfermos. Nuestra devoción a María de Guadalupe tiene qué manifestarse en eso, en asistirlos, en acompañarlos, en visitarlos.

La cultura de hoy nos dice que vales cuanto produces, que los ancianos ya no valen,  porque no producen, y los vamos relegando, los vamos olvidando. Que esta comunidad sea reconocida por el gran respeto y la preocupación por las personas grandes y enfermas. Así los reconocemos como hijos amados de Dios y nos hacemos comprometidos con ellos para valorarlos, para reconocerlos, dijo también.

El párroco de Ziquítaro, Manuel Vázquez, estuvo acompañado en la celebración también por su hermano Juan Vázquez, quien es párroco en una población de los Estados Unidos: y por el  párroco de Churintzio, Martín García.

Agradeció el padre Manuel la colaboración de los feligreses para el buen funcionamiento de las cosas durante la fiesta, y mencionó a las familias de Arturo Esqueda Rodríguez y a la familia Aguiñiga Salgado. Un informe completo de gastos se dará después, dijo, aunque precisó que ingresos y egresos estuvieron más o menos empatados.

Los festejos,  culminaron el día 13 con un jaripeo y un baile fuera del programa parroquial. Muchos de los visitantes migrantes, empezaron a regresar a sus lugares de residencia en los Estados Unidos.

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(Enseguida la homilía del padre Ricardo González, en transcripción mía (smc). Creo que es fiel a lo que expresó el presbítero,  salvo una que otra palabra en que me falló la audición, o sea mi grabación y lo señalo con un paréntesis)

…..  ( era) “1531, cuando aquel hombre sencillo llamado Juan Diego caminaba para una instrucción cristiana . Había mucha tristeza en los corazones de estas gentes.  Sus ciudades habían sido destruidas, sus templos. Es cierto que habían llegado unos hombres del mar con armas y también les habían propuesto a un Dios llamado Jesucristo, salvador todos los hombres. Sin embargo,esta fe y este anuncio, aunque incluso ya había sido (  ) con el sacramento del bautismo, no había calado en los corazones de estgas peronas. Se sentían humillados, desposeídos, tristes. A estge hombre se aparece u na mujer vestida de sol… ( )Y en este encuentro sucede una transformación profunda: Juan Diego, que el mismos e dice yo soy solamente un ala ( ), yo soy un gusano, no valgo. A través del diálogo con auqella señora, portadora de un mensaje de Esperanza: yo soy la madre de Dios por quien se vive y quiero escuchar sus sufrimientos y quiero llevárselos al  Dios de la vida. Juan Diego va transformándose y tomando conciencia de su dignidad. El se resiste, él se siente indigno y le dice manda a uno que sí tenga crédito a este mensaje al arzobispo de la ciudad de México.

Pero ella insiste: quiero que seas tu, y en esos varios encuentros con él, Juan Diego termina siendo consciente de su dignidad de hijo de Dios, incluso evangelizador, anunciador de buenas noticias parfa sus hermanos. Por eso el encuentro guadalupano es tan parecido a los encuentros evangélicos: Jesús se encuentra con Zaqueo, se encuentra con la pecadora, se encuentra con un enfermo, y en esos encuentros hay un paso: el corazón  se siente tomado en cuenta, se siente amado incondicionalmente y reconocido como él. Y la vida cambia.

Muchas de las dificultades que encontramos hoy en  nosotros, en las personas con las que convivimos, es porque no nos hemos reconocido verdaderamente como hijos amados de Dios. Y andamos buscando nuestra dignidad y nuestra valía en los bienes, en el poder sobre otros, en lo que sabes. María de Guadalupe nos enseña en ese encuentro con Juan Diego, que valemos no  por ninguna de esas cosas, que valemos  porque Dios nos ama y nos trajo a la vida y nos acompaña todos los días. Allí está nuestro valor y eso nadie nos lo  puede arrebatar.

       El encuentro de María de Guadalupe se hace entonces una buena noticia, como escuchábamos hoy en el relato del Evangelio, cuando ella visita a su prima santa Isabel y le dice: bienaventurada tu que has creído. María nos recuerda siempre que seremos dichosos y felices y podemos cantar como ella: “mi alma glorifica al Señor y se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador”, porque tenemos fe, p orque a través de la fe nos sabemos hijos suyos,  y amados incondicionalmente. Y de allí tiene qué surgir el modo como nos percibimos y el modo como percibimos a los demás.

         Cada uno de los seres humanos somos hijos de Dios. Por lo tanto, somos hermanos unos de los otros y merecemos respeto, no por el color de la piel. No p or el dineroni la casa que tenga, no por lo que sabe o por los vínculos y poderíos que tenga con otras personas. No, el otro me merece respeto y dignidad, p orque es hijo de Dios, igual que yo.<

         Juan Diego, entonces escucha esta voz de María de Guadalupe, lleva el mensaje, lo sabemos bien, a través de…no le creen, le piden una señal y al final  llevando las rosas en su ayate, se muestra la imagen de María de Guadalupe tal como se conserva en la Basílica. Y esa imagen, es signo permanente de su preocupación por  nosotros. Como una madre, escucha nuestras súplicas, como una madre, entiende nuestros sufrimientos y los lleva a Dios.

    Creer en María de Guadalupe, ser devotos suyos, tener la ocupación ( ) en una comunidad, primero nos lleva a la gratitud porque nos sabemos acompañados, porque nunca nos sentimos solos; pero también nos lleva, como decía la oración colecta, a buscar caminos para que esta comunidad viva en la justicia y en la paz.

          Por todos lados oímos quejas de violencia e inseguridad. Que esta comunidad sea reconocida porque sabe respetar la dignidad de las personas. Porque las familias educan a sus hijos para que cada  persona sea valiosa, la vida de cada persona valga …Cuando escuchamos a María diciendo: yo soy portadora de un mensaje de paz del Dios por quien se vive, que eso inspire nuestra manera de vivir. Que seamos amantes, defensores, promotores de la vida. Y de la vida en todas sus manifestaciones. Vivir no es solamente respirar. Vivir según Dios, es estar en paz con los demás.   Para qué queremos vida física si estamos llenos de temor; para qué queremos vida si estamos entre el miedo y la inseguridad. Necesitamos recuperar como creyentes, como devotos de María de Guadalupe, el amor por la vida, y la vida que Dios quiere, es la vida de hijos y de hermanos.

       En el relato de la Vírgen de Guadalupe se habla de un tío Bernardino. Ese es hombre anciano y enfermo que le preocupa mucho a María. Ella le dice no te preocupes, él está  bien. Y realmente, en ese momento, él, (el tío Bernardino) estaba bien.

         Simboliza para nosotros el valor tan grande que tiene a los ojos de Dios los ancianos y los enfermos.Ser devotos de María de Gudalupe, es preocuparnos por los hermanos ancianos y enfermos. Nuestra devoción a María de Guadalupe tiene qué manifestarse en eso, en asistirlos, en acompañarlos, en visitarlos.

       La cultura de hoy nos dice que vales cuanto produces, que los ancianos ya no valen,  porque no producen, y los vamos relegando, los vamos olvidando. Que esta comunidad sea reconocida por el gran respeto y la preocupación por las personas grandes y enfermas. Así los reconocemos como hijos amados de Dios y nos hacemos comprometidos con ellos para valorarlos, para reconocerlos.

       Nos dice san Pablo  (segunda lectura) que Jesús vino precisamente a devolvernos la dignidad de hijos de Dios que se había perdido por el pecado. Ser hijos quiere decir confiar en Dios, hacer su voluntad. María lo demostró desde el principio y toda su vida es eso, es aceptación, es confianza, aunque a veces las cosas no se vean claras, aunque el entorno parezca contradecir esta continua presencia de Dios en la vida, tenemos qué confiar en que El sí está, en que El sí escucha.

       Queremos pedir en esta Eucaristía, por las familias de esta comunidad. Las que están aquí, y las que  por distintas razones tienen qué dejar esta comunidad para irse a buscar un trabajo, o estudios. Pero que se sientan vinculadas siempre a su comunidad, que se sientan orgullosas de pertenecer a este pueblo, bajo el patronato de María de Guadalupe. Vamos a pedir especialmente por los jóvenes que vean siempre con mucho de su pertenencia a este pueblo y que como María se sientan bienaventurados porque creen. Muchos jóvenes se alejan de la fe, a veces  por  mal testimonio de los que somos más adultos, a veces porque no hemos sabido contagiarles ( )que la fe no es una serie de obligaciones, de cargas y de renuncias sino es primero, una buena noticia y que la verdadera alegría sólo puede venir de la fe.

           Que la alegría de este mundo que ofrece, el que se droga, el que está borracho, el que se siente muy alegre, esa alegría se desvanece muy rápido. La verdadero alegría sólo viene de la fe, de la certeza profunda del corazón de que Dios está aquí. Y gánense a los (estudiantes?) y a los niños y a los jóvenes de esta comunidad que vale la pena creer. … ( )El Papa nos ha invitado en este año a dar gracias por el don de la fe, a valorarla, a profundizarla, a transmitirla con más entusiasmo. Solamente, creo yo, una comunidad con una fe  más madura, más auténtica, podrá traernos comunidades más pacíficas y más justas”.

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